Hace poco hemos tenido la oportunidad de entrevistar al psicólogo mexicano, especialista en suicidio, Eduardo de la Cruz. El profesional nos comenta, de forma amena y simple, los elementos más importantes a tener en consideración para cuando nos enfrentemos a una persona que esté pensando en el suicidio como alternativa real y, en ello, nos ayuda a reconocer los principales cambios y actitudes presentes en éstos. Los dejamos con esta interesante entrevista.

1.- De acuerdo a la manera en que se estudia el suicidio ¿cuáles son las fases o etapas que atraviesan las personas que pretenden suicidarse y cómo se caracterizan cada una de éstas?

Si tuviéramos que clasificarlo, podríamos hacerlo en 3 etapas, la primera es la ideación suicida, en esta etapa se incluyen las ideas de muerte, deseos específicos de morir y la planeación suicida; en la segunda etapa llamada comunicación suicida, encontramos las expresiones tanto verbales como no verbales de pensamientos en intentos de suicidio, así como las amenazas suicidas. Y como última etapa, tenemos el acto suicida como tal, en donde se intenta y/o ejecuta la acción suicida.

2.- ¿Cuáles son, habitualmente, las causas que desencadenan deseos de suicidarse?

El tema del suicidio es multifactorial, los que mayormente desencadenan la conducta suicida son los psicosociales, psiquiátricos, sociodemográficos, factores genéticos y biológicos.

3.- ¿De qué manera nos podemos percatar de que una persona está en riesgo de suicidarse (qué cosas cambian o se advierten en sus conductas)?

Existen diversas formas de identificar cuando una persona esta en riesgo de suicidio; a nivel profesional existen diversas pruebas psicométricas que ayudan en ese aspecto, pero también es verdad que para los que no son profesionales de la salud mental existen signos evidentes en la conducta que nos ubican en una posición de alerta ante una probable conducta suicida. Los signos más comunes son:

• Amenazas y ejecución de conductas autolesivas.

• Abuso en el consumo de drogas y/o alcohol.

• Irritabilidad.

• Cambios extremos en el ánimo.

• Hablar sobre la muerte o escribir sobre este tema.

• Aislamiento.

• Disminución en el interés por las cosas que anteriormente se disfrutaban.

• Sentimientos de desesperanza.

• Ansiedad.

• Ataques de pánico.

Solo por mencionar algunos .

4.- ¿Se sabe de la existencia de otros factores predisponentes – no asociados necesariamente con vivencias traumáticas o dolorosas – que se asocien a deseos suicidas?

Desde luego, el tema del suicidio no es exclusivo de vivencias traumáticas, existen factores genéticos y biológicos que pueden derivar en la conducta suicida, incluso también distintos trastornos mentales, en donde la esquizofrenia y la bipolaridad representan un porcentaje elevado de riesgo.

5.- ¿Existen grupos que estén más expuestos o que presenten una mayor predisposición al suicidio (grupos como por ejemplo: adolescentes, infractores de ley, víctimas de bullying, etc.)?

Sí, es claro que existen grupos con mayor predisposición, sin embargo depende de los datos sociodemográficos, para que se pueda estar con mayor o menor exposición a desarrollar una conducta suicida. En España por ejemplo la tendencia en cuanto a edad de mayor prevalencia del suicidio se da en el rango de 50 a 70 años,
mientras que en México el rango de edad con mayor tendencia es en un rango de 25 a 45 años.

6.- ¿Existen diferencias entre aquel que presenta una real disposición al suicido de aquel más teatral o sin un compromiso real de que lo cometa?

Por supuesto que existen diferencias, sin embargo cualquier persona que presente ideación tiene que ser considerada en riesgo. Es evidente que la consumación del suicidio se da en mayor número con personas con una disposición real, pero también existen bastantes consumaciones con personas que iniciaron la conducta suicida tratando de ejercer manipulación o chantaje de algún tipo.

7.- ¿Qué debe hacer una persona cercana de alguien que piensa cometer un suicidio, a quién o a quiénes debe acudir?

Primero que nada debemos desmitificar el tema del suicidio, tratar de ser cercanos y generar comunicación clara, ya que es muy común caer en el error de evitar hablar de muerte cuando una persona tiene ideación suicida. Es importante fortalecer las redes de apoyo, ya que mediante éstas se genera la estructura de seguridad en cuanto a la reducción del acceso a métodos letales. Además es fundamental la canalización de la persona suicida con los servicios de salud mental para que se genere un tratamiento médico y psicológico que derive en la estabilidad emocional necesaria para el paciente.

8.- ¿Existen tratamientos, desde la psicología, que sean efectivos en el tratamiento de personas con disposición al suicidio?

En la actualidad, afortunadamente existen muchos tratamientos psicológicos que son altamente efectivos, sobre todo si consideramos que el tratamiento exige un atención multidisciplinaria. Específicamente en el tema de la psicología el tratamiento más efectivo y más utilizado es el cognitivo conductual.

9.- Desde una perspectiva de prevención ¿qué acciones se pueden llevar a cabo o qué es recomendable hacer para minimizar la probabilidad de desarrollar ideas suicidas?

Primero que nada es importante, como lo mencioné en las preguntas anteriores, iniciar con un proceso de desmitificación del suicidio; es necesario tener claridad de que el suicidio se puede prevenir, y como tal esta en nuestras manos poder hacerlo; necesitamos estar alerta con nuestro entorno, y trabajar con la comunicación y la convivencia, es decir, vivirlas de manera asertiva, y obviamente generar campañas de prevención en cuanto al consumo de sustancias y generar una cultura de salud mental.


Los datos para que se contacten con Eduardo de la Cruz, son:

Web: https://psicologo-eduardo-de-la-cruz.negocio.site

Facebook: Psic. Eduardo de la Cruz

Cel: +524494063215