La semana anterior compartimos la primera parte de una extensa entrevista conferida por la psicóloga argentina María Silvina Rode, aquella entrevista llevaba el título de “La pregunta como método de aprendizaje, aceptación de otro diferente y legítimo”. En esta oportunidad hacemos la segunda entrega que viene a complementar a la anterior, la que estuvo más dedicada a la pregunta como método y donde se explicaba el impacto de ésta en el coaching de manera particular, en lo que fue una interesante búsqueda de las raíces del tipo de preguntas que se utilizan en el coaching, según la visión de María Silvina. Ahora, en cambio, tenemos la oportunidad de continuar con la perspectiva de María Silvina en un área más concreta y acotada a la aplicación de la herramienta del coaching en la profesión de psicólogo o psicóloga.

1.- ¿Como psicóloga, para qué utiliza el coaching?

Como psicólogos adherimos a esta disciplina para aplicar en el campo laboral porque consideramos que hace falta un cambio en nuestras formas de pensar, en las preguntas que nos hacemos y en la manera de compartir y comunicarnos.

2.- ¿Por qué le parece importante su aplicación?

Porque hace falta un cambio como el que generó el nacimiento de la filosofía, liberándose de las cadenas de la religión, dando un salto sin red y preguntándose por el origen de todo sin el bastón intelectual que nos puedan imponer otros.

Es el momento de arriesgarse a pensar.

El coaching actualiza y reflota la importancia de la pregunta, como dispositivo de trabajo, de allí su importancia y nuestro valor como herramienta, sin ensalzarla, pero tampoco desacreditarla.

Este es el objetivo de nuestras reflexiones en el presente escrito.Silvina Rode

3.- ¿Hay un solo tipo de práctica de coaching?

No, no hay un solo tipo de coaching, el que más se conoce y se popularizó es el Ontológico que alude al SER. El ser en tanto persona y al sentido del ser del lenguaje en tanto consitutivo del ser humano. Opera desde y con herramientas de comunicaciones.

4.- ¿Qué lo diferencia de una psicoterapia?

El coaching es un  método y  tiene sus fundamentos que algunas veces se desconoce y se piensa que es una psicoterapia, de allí las críticas en algunos ámbitos.

No es terapia, aunque una conversación puede resultar terapéutica.

Ambos utilizan la PALABRA, como poderoso instrumento, al decir de Freud.

Los procesos de coaching, casi siempre producen cierto alivio y APRENDIZAJE.

5.- ¿Se asimila a la terapia cognitiva?

Sí, el coaching interviene en la dimensión de lo consiente y de la conducta observable, pero no es terapia. Toma aportes de esta escuela y de su practica. Pero coaching es un proceso de aprendizaje.

6.- ¿Qué sucede cuando el coaching lo realiza un psicólogo, que también se formó como coach?

Cuando esta “conversación” que propone la disciplina del coaching es ejercida por un profesional psicólogo, favorece en el sentido que este puede dar cuenta cuando lo que trae la persona para trabajar escapa al espacio y necesita de un abordaje de tipo terapéutico. Si el coach, no es psicólogo, deberá tener la ética para derivar a la persona, explicando que su problemática escapa a su abordaje. Ese sería uno de los límites más importantes.

7.- ¿Cuál seria el objetivo del coaching?

El objetivo del coaching y su aplicación en la psicología laboral, educacional, vocacional es hacer foco entre las intenciones y los resultados que la persona quiere lograr, indagando en sus creencias, juicios, emociones.

Se busca que la persona asuma responsabilidad ante lo que le pasa, explorando alternativas y Silvina Rodediagramando cursos de acción para generar aprendizajes que lo lleven a expandir su potencial.

Desde un observador diferente, podrá ampliar sus competencias, pero limitadas a ciertos dominios. El coaching como disciplina, tiene sus límites, pero también sus posibilidades.

8.- ¿Cómo se usa en espacios laborales, empresariales, organizacionales? ¿Qué diferencia seria trabajar en instituciones desde la práctica de la psicología, psicoanalítica por ejemplo?

En los escenarios laborales, poco serviría hacer un proceso terapéutico, porque no es la finalidad. Cuando una persona por ejemplo fracasa en sus intentos de conseguir el trabajo que desea, en una conversación de coaching puede trabajar qué le sucede, qué creencias se alojan en esta imposibilidad.

Desde la psicología psicoanalítica se puede trabajar el concepto de fracaso de la “repetición” desde una manera mucho más profunda, pero a veces algunas personas, necesitan una orientación más  rápida, despertar una pregunta, poder implicarse en una situación, sin ahondar en la dialéctica de su deseo.

Hace un tiempo, un psicólogo sistémico que no gozó de buena prensa en algunos sectores, expresaba “cúrese y después psiconalícese”. No es una frase feliz y peca de reduccionismo, pero la tomamos para explicar que en determinados escenarios el proceso de coaching puede ser eficaz y aunque apunte a la voluntad y al yo, permite generar cambios en las personas, que le permiten accionar desde una perspectiva diferente, Aprender a conectar y gestionar las emociones. Mejorar los vínculos con jefes y compañeros de trabajo. Comunicarte más eficientemente. Descubrir los talentos y herramientas no explorados. Aprender a escucharse mejor. Posicionarte como creador de la propia realidad.

Silvina Rode9.- ¿Por qué considera Ud. que en algunos sectores se desacredita la práctica? ¿Cuáles son las mayores críticas?

En algunos ámbitos, sólo la palabra “coaching” causa muchos revuelos, quizás por desconocimiento, por falta de regulación del ministerio de salud y educación y por profesionales que usan la herramienta como un abordaje terapéutico, traspasando el cerco de incumbencias propias de la utilización de la herramienta.

Algunas de  las críticas más frecuentes  es  la aparición de individuos que ofrecen sus servicios como entrenadores, cuando en realidad no cuentan con la apropiada formación para ello. En la actualidad en Argentina, hay millones de institutos que proponen ser coach, en un muy corto tiempo y desde un libro bastante difundido, no todas, pero algunas pecan de este reduccionismo.

También se dice que promete resultados positivistas y poco realistas.

Otros dicen que es una forma de pseudo-psicología encubierta. Existe una discusión, incluso entre psicólogos, sobre si el coaching es una forma de hacer psicología por profesionales no preparados.

Al ser una práctica profesional no reglada, una persona sin formación profunda puede practicar coaching.

10.- ¿Usted qué piensa?

Como profesional de la salud, psicóloga y coach, con nuestro equipo adherimos a la mayoría de las críticas, pero  defendemos la disciplina como una herramienta de gran utilidad para la psicología laboral.

Nuestro objetivo es pensar que la herramienta en sí misma no es dañina, si se la aplica con profesionalismo y no se excede en los ámbitos de incumbencia y aplicación.

11.- ¿Pueden aplicar esta disciplina profesionales no psicólogos?

Puede ser aplicada por coach, no psicólogos,  Sí, claro, de hecho hay muy buenos profesionales que lo hacen, lo que no se puede es saltar el campo de incumbencia que propone la herramienta. De la misma forma pasaría si un psicólogo comienza a recetar medicamentos antidepresivos. No tenemos esa incumbencia, como psicólogos, no somos medicos. No estudiamos farmacología en la universidad, ni el titulo nos habilita para ello, por lo tanto de hacerlo, podría ser un una falta grave. Lo mismo sucede cuando un coach, ofrece un tratamiento psicopatológico.

12.- ¿Por qué dice usted que es sólo una herramienta?

Coaching no es ciencia, ni magia, ni psicoterapia, ni consejos. Es una herramienta que usa la pregunta como método, tal como la usaban los griegos. Y para la psicología organizacional, laboral, vocacional es de gran utilidad y efectividad.

13.- ¿Qué significa que el coaching utilice el lenguaje, para que una persona pueda interpretar la realidad de una manera distinta?

 Los seres humanos como señala Buber, somos seres conversacionales.

El lenguaje, componente de toda conservación define y delimita una forma de vida. Austin expresa que el lenguaje no es pasivo, es activo y generativo. De allí que  es posible crear nuevas realidades, lo que creemos, lo creamos.

Ya lo decía Heráclito, nuestro carácter, es nuestro destino. La tarea del coaching es ayudar a parir el devenir mediante una conversación en donde la pregunta abra posibilidades.

14.- ¿Qué mensaje le gustaría dejarnos sobre esta disciplina en el mundo actual y en la realidad de Argentina?

Vivimos un mundo en donde las certezas taponan y tranquilizan, cierran las puertas a nuevos aprendizajes y al respeto como modalidad de convivencia, es importante desafiar aquellas creencias que nos hacen ver la vida con un solo color.

Les dejo un mensaje de un cuento clásico: Mago de Oz.

Cuando los personajes llegan al Castillo Esmeralda, se encuentran con un castillo común, pero enseguida les mandan ponerse unos anteojos para que vean todo de color verde esmeralda.

Metáfora que nos muestra que el mundo hay quienes se ponen “anteojos”, los cuales limitan a poder integrar, construir, sortear las diferencias. En el infierno de lo igual, no somos dos, sino uno frente a un espejo, lo que resulta una de las más poderosas fuerzas de enojos y agresiones.

Cuando hay una pregunta, un cuestionamiento de nuestra realidad, empezamos una búsqueda. Al tener un objetivo, vemos el camino sin velos, ni anteojos verdes y podemos accionar, dando cuenta, tal como en el mago de Oz, que el Mago no está afuera, sino adentro de nosotros mismos.


María Silvina Rode es una psicóloga con una dilatada experiencia profesional, experta en selección de personal y consultoría a empresas; profesora universitaria y Coach. María Silvina es directora de consultora Creare RH en donde, además, desarrolla diversos cursos de formación impartidos de manera presencial y a distancia. Pueden contactarse con María Silvina en info@crearerh.com.ar y a través de la página web de Creare RH donde podrán conocer las actividades y servicios de la consultora http://crearerh.com.ar/.