Los avances de la investigación en los campos de la psicología y la educación cada vez ponen más énfasis en el papel clave que tienen la interacción y el diálogo en el aprendizaje. El Aprendizaje Dialógico es un marco científico que nos permite entender cómo las personas aprenden más y mejor, poniendo el foco en la dimensión intersubjetiva del aprendizaje. Su punto de partida es una perspectiva comunicativa que entiende que las personas aprendemos a partir de las interacciones con otros. El conocimiento se crea a través de un diálogo orientado hacia el entendimiento y comprensión mutua de la realidad, siendo por lo tanto el aprendizaje un proceso bidireccional en donde participan de manera activa todos quienes interactúan en ese proceso (docentes, estudiantes, familias, etc.).

El Aprendizaje Dialógico se basa en 7 principios: 

a) Diálogo Igualitario: todas las personas participantes en el proceso de enseñanza aprendizaje deben tener la misma oportunidad para intervenir, reflexionar y tomar decisiones respecto a temas educativos importantes, es decir, dialogar, en un plano de igualdad (Ferrada y Flecha, 2009). Este principio se concreta en el aula cuando la planificación de la enseñanza es un proceso abierto de diálogo en donde se consideran las propuestas de todas las personas participantes en función del impacto que tienen en la mejora del aprendizaje de todo el alumnado (Aubert et al, 2010).

b) Inteligencia Cultural: promueve un modelo de aprendizaje donde cada estudiante aporta su propia cultura, y por otro lado el profesorado se sitúa en la cultura del alumnado (Valls, 2000). A través de este principio se busca dar importancia no sólo a la inteligencia académica, sino que también a otros saberes, como los culturales y prácticos y a otras habilidades como las comunicativas y desde ahí maximizar sus aprendizajes (Aubert, 2010).  En el aula se observa cuando son tenidas en cuenta y valoradas todas las habilidades del alumnado, no enfocándose sólo en lo académico. También se observa cuando la clase tiene la oportunidad de interactuar con agentes distintos al profesorado como el voluntariado o familiares que entran al aula (Ferrada, 2009).

c) Transformación: de las condiciones contextuales de las comunidades educativas para potenciar el aprendizaje (Ferrada y Flecha, 2009). Lo podemos observar cuando el centro educativo abre sus puertas a la comunidad, cuando crea aulas inclusivas (Aubert et al, 2010), cuando se rompe con la clase dirigida exclusivamente por el profesorado como único responsable del aprendizaje y se transforma en un aula co-dirigida por todos quienes participan en el proceso pedagógico (Ferrada, 2009). 

d) Dimensión Instrumental: inclusión en el currículum de todos los conocimientos imprescindibles para vivir en la actual sociedad de la información e incluirse con éxito en ella (Aubert et al., 2009). En el caso de estudiantes de entornos socioculturales desfavorecidos es más importante aún este principio, ya que tradicionalmente los objetivos de aprendizaje en estos contextos se han visto muy reducidos (Aubert et al, 2010). Esto quiere decir que no debe haber distintos tipos de currículos que se ofrezcan a distintos tipos de grupos sociales ya que esto afecta a las oportunidades laborales y de inclusión a las que tendrán acceso en su vida adulta. Este principio no debe oponerse al diálogo y se requiere de la participación de los niños, niñas, adolescentes y familias para contextualizar el aprendizaje de estos contenidos (Ferrada y Flecha, 2009).  Este principio se puede concretar en el aula incorporando los contenidos de los planes de estudio correspondientes al nivel, ofreciendo a su vez, múltiples posibilidades para el aprendizaje (Ferrada, 2009).

e) Creación de Sentido: el aprendizaje parte de la interacción, necesidades, vivencias, intereses y motivaciones de las propias personas, siendo éstas quienes guíen su proceso de aprendizaje (Aubert et al., 2009). La educación debe entregar la oportunidad de compartir y dialogar sobre estos aspectos, además de ser un lugar en donde se pueda comenzar a definir libremente un proyecto de vida (Ferrada y Flecha, 2009). Cuando el Centro Educativo incorpora de forma igualitaria las diferencias culturales, de lenguaje, de necesidades y motivaciones de todo el alumnado y sus familias, favorece los espacios de interacción dialógica la educación y el aprendizaje cobran sentido, ya que se sienten identificados, representados y escuchados en su comunidad escolar (Aubert et al, 2010). 

f) Solidaridad:  el proceso educativo como un acto de solidaridad, al volverlo un proceso compartido (Valls, 2000). Se pone en práctica en las interacciones que se desarrollan en el aula, cuando se valora la convivencia con la diversidad, se comparten procesos de aprendizaje conjuntos en vez de generar competencia entre el alumnado, cuando se busca que todos tenga muy buenos resultados (Ferrada y Flecha, 2009). En el aula se puede observar por ejemplo cuando son los propios pares del niño o niña quienes les explican a quienes tengan dudas o dificultades en el aprendizaje (Ferrada, 2009).

g) Igualdad de Diferencias: se debe valorar la diversidad como un elemento de riqueza cultural, identificando la diferencia como positiva, pero siempre junto al valor de la igualdad (Aubert et al., 2009). La verdadera igualdad respeta la diferencia, asegurando que todas las personas desde su cultura, religión, género, estilo de vida, etc., tengan las mismas oportunidades a la vez que se fomenta la igualdad de resultados (Ferrada y Flecha, 2009). Este principio está presente en el aula cuando se respetan el derecho de las personas a ser diferentes y a ser educadas en esa diferencia, permitiendo además que todas las personas puedan acceder a determinados elementos culturales, lo más elevados posible (Valls, 2000).

Relevancia e impacto: el Aprendizaje Dialógico en la práctica

El Aprendizaje Dialógico representa parte importante del conocimiento científico que se ha adquirido sobre el proceso de aprendizaje en las últimas décadas. Se ha venido poniendo en práctica en Centros Educativos en donde se han impulsado las denominadas Comunidades de Aprendizaje (CdA de ahora en adelante), las cuales son un  proyecto de transformación social y cultural del Centro Educativo y su entorno (Valls, 2000). Entre sus características resalta el Diálogo Igualitario entre todos los miembros de la comunidad (alumnos y alumnas, profesorado, familias, profesionales del ámbito educativo, voluntariado y comunidad en general). Todas las intervenciones que se realizan en el marco de este proyecto han de estar guiadas por los 7 principios del Aprendizaje Dialógico. Esta transformación busca la superación del fracaso escolar y la eliminación de los conflictos. 

Dentro de las actuaciones educativas de éxito que encontramos en las CdA encontramos: 

  • Tertulias Literarias: agrupación en dónde se dialoga y reflexiona sobre libros leídos, cuyos lectura se ha acordado de manera conjunta. El punto central de esta actuación educativa es reflexionar a partir de nuestra propia experiencia e interpretación sobre los textos leídos. En la tertulia nadie dirige, pero hay alguien que modera.
  • Grupos Interactivos: grupo de 4 ó 5 estudiantes, de composición heterogénea, más o menos estables, que colaboran para una tarea individual o colectiva bajo la tutela de un adulto.
  • Participación educativa de la comunidad: las familias y otros miembros de la comunidad participan en actividades de aprendizaje y en programas educativos que dan respuesta a sus necesidades.
  • Formación de familias: el rendimiento educativo del alumnado aumenta si mejora la formación de los agentes educativos y esto incluye a las familias.
  • Formación dialógica del profesorado: formación y reflexión permanente sobre el aprendizaje dialógico y el impacto que tiene en su quehacer profesional.
  • Modelo dialógico de resolución de conflictos: énfasis en la prevención, basado en la participación de toda la comunidad educativa. Significa elaborar y aplicar normas de resolución de conflictos basada en el diálogo y la participación, lo que por sí mismo, ya ayuda a prevenir conflictos.

Los resultados e impacto que provoca la transformación de un Centro Educativo en CdA en el aprendizaje del alumnado ha sido investigado y analizado en diversas ocasiones.  Gutiérrez (2016) realizó un estudio que tuvo como objetivo comprobar el efecto que tendría un programa orientado al desarrollo de estrategias de comprensión lectora basada en la lectura dialógica el cual demostró que la instrucción a través de grupos interactivos mejora de manera significativa el proceso de adquisición de la lectura. Se producen mejoras significativas en la comprensión, en la capacidad de sintetizar, resumir, reordenar las ideas lo que se traduce en una mejor síntesis comprensiva del texto. Además, mejora la comprensión crítica, favoreciendo a quien lee atribuir significado a lo nuevo, organizar, interpretar la información e integrar nueva información en sus esquemas de conocimiento. El motivo de este logro puede deberse a las contribuciones que la reflexión conjunta ofrece a las aportaciones personales permitiendo que el proceso de construcción de significado y creación de sentido sea compartido. 

Entre el 2006 y el 2011 se desarrolló el INCLUD-ED, proyecto del 6º Programa Marco de investigación europea. Este proyecto analizó las actuaciones educativas que contribuyen a la inclusión educativa y social e identificó actuaciones educativas de éxito (AEE de ahora en adelante). Las AEE que se identificaron son: grupos interactivos, extensión de tiempo de aprendizaje a través del espacio de la biblioteca tutorizada, tertulias dialógicas, participación de las familias y la comunidad en actividades de aprendizaje, en la evaluación y en la toma de decisiones. 

Revisando los resultados y conclusiones de diversos estudios (Garcia, et al, 2016; Martín y Jiménez, 2013; Malagán y González, 2018; Valls et al,  2016; Domínguez, 2018;  Cantero y Pantoja, 2017; Flecha y Vargas, 2000), las AEE basadas en el aprendizaje dialógico han logrado reducir el absentismo y el abandono escolar temprano gracias a la plena participación de la comunidad educativa tanto en la gestión del currículo como en el funcionamiento y la toma de decisiones en el centro, también favorecen el aumento de los resultados académicos y el aprendizaje, potencia la creatividad más allá de los aprendizajes instrumentales, genera altas expectativas para todo el alumnado y aumentan la motivación académica. Por otro lado, favorecen la buena convivencia escolar previniendo y reduciendo conflictos gracias a que el alumnado, familiares y profesorado tienen la oportunidad de opinar y participar conjuntamente en la creación de normas,  consiguiendo que la convivencia se vuelva enriquecedora y haya mayor libertad de expresión, siendo una organización más inclusiva del alumnado. Permite establecer relaciones pacíficas de base entre todos los miembros de la comunidad educativa, ya que, además de desarrollar aprendizajes instrumentales se favorecen procesos de cooperación y solidaridad teniendo como objetivo común el aprendizaje de todas y todos y todas.

El Aprendizaje Dialógico al promover la participación activa de las familias y de la comunidad, favorece la interacción cultural y educativa, mejora el rendimiento y el aprendizaje de los niños, niñas y adolescentes, permite que se superen desigualdades, prejuicios y estereotipos que afectan a los grupos más vulnerables, por lo tanto aporta a la prevención del fracaso escolar y la exclusión social. 

 REFERENCIAS.

  • Aubert, A., García, C., y Racionero, S. (2009). El aprendizaje dialógico. Cultura & Educación, 21(1), 129–139. 
  • Aubert, A., Flecha, A., García, C., Flecha, R., y Racionero, S. (2010). Aprendizaje Dialógico en la Sociedad de la Información. Barcelona: Hipatia.
  • Cantero, N., y Pantoja, A. (2017). Incidencia de la Organización y Funcionamiento de un centro transformado en una Comunidad de Aprendizaje en el alumnado de Andalucía.  Revista científica electrónica de Educación y Comunicación en la Sociedad del Conocimiento, 17(2) 279-296. 
  • Domínguez, F. (2018). Fundamentos y características de un modelo inclusivo y de calidad educativa: Comunidades de Aprendizaje. Espiral. Cuadernos Del Profesorado,11(22). 
  • Ferrada, D., y Flecha, R. (2009). El Modelo Dialógico De La Pedagogía: Un Aporte Desde Las Experiencias De Comunidades De Aprendizaje. Estudios Pedagógicos (Valdivia), 34(1), 41–61. 
  • Ferrada, D. (2009). El principio de emocionalidad-corporeidad: un complemento al modelo del aprendizaje dialógico. Educere, 44, 29-38. 
  • García Carrión, R., Molina Roldán, S., Grande López, L.A., y Buslón Valdez, N. (2016). Análisis de las interacciones entre alumnado y diversas personas adultas en actuaciones educativas de éxito: hacia la inclusión de todos y todas. Revista Latinoamericana de Educación Inclusiva, 10(1), 115-132. 
  • Gutiérrez, R. (2016). Efectos de la lectura dialógica en la mejora de la comprensión lectora de estudiantes de Educación Primaria. Revista de Psicodidáctica, 2016, 21(2), 303-320. 
  • INCLUDED Consortium. (2011). Actuaciones de éxito en las escuelas europeas. Madrid: Instituto de Formación del Profesorado, Investigación e Innovación Educativa (IFIIE). Ministerio de Educación. 
  • Malagán, J. y González, I. (2018). Evaluación del impacto de las tertulias literarias dialógicas en comunidades de aprendizaje. Profesorado, revista de currículum y formación del profesorado, 22(4), 111-132 
  • Martín, M.I., y Jiménez, A. (2013) Las tertulias literarias dialógicas, un desafío para la creatividad y la convivencia. Creatividad y Sociedad 21, 1-21. 
  • Valls, R. (2000). Comunidades de aprendizaje. Una práctica educativa de aprendizaje dialógico para la sociedad de la información. (Tesis Doctoral). Universidad de Barcelona. Barcelona. 
  • Valls, R., Buslón, N., y López, I. (2016). Grupos interactivos: interacciones que aumentan el aprendizaje y la solidaridad. Revista Padres y Maestros, 367. 17-21.