Sugerimos complementar este artículo con la lectura de estas otras publicaciones, también escritas por Silvia Muñoz: «AUTOESTIMA Y BIENESTAR EMOCIONAL» y «CÓMO PODEMOS MEJORAR NUESTRO AUTOESTIMA».


¿Qué puedo hacer para subir mi autoestima?, ¿cómo puedo dejar a un lado los límites que yo mismo me pongo? En este post encontraremos algunas estrategias que nos ayudarán a cambiar la percepción negativa que, a veces, tenemos de nosotros mismos y con las que conseguiremos elevar nuestros niveles de autoestima

Estar bien con nosotros mismos es la base a partir de la cual podemos conseguir muchos de nuestros objetivos, pero llegar a aceptarnos tal cual somos es un trabajo más complejo de lo que parece y que, en ocasiones, requiere de no poco esfuerzo por nuestra parte.

Antes de conocer las estrategias que enunciábamos, es importante que tengamos claro de qué hablamos cuando acuñamos el término «autoestima». Según la RAE, autoestima hace referencia a una valoración generalmente positiva de sí mismo… Pero, ¿valoración GENERALMENTE POSITIVA?… Lo cierto es que con este concepto se hace referencia estrictamente a la valoración de sí mismo, lo de «generalmente positiva», como veremos, ocurre menos «generalmente» de lo que parece.

Lo cierto es que, como causa o consecuencia de los acontecimientos que nos pasan día a día, es bastante común encontrarnos con personas cuyos niveles de autoestima son mínimos o que prácticamente carecen de ellos. También resulta fácil imaginar la estrecha relación que puede tener esto con el desarrollo, mantenimiento o consecuencia de múltiples trastornos mentales.

Verdaderamente dudar de nuestras capacidades y habilidades nos hace humanos, pero la negación de nosotros mismos como personas válidas para el desempeño de diferentes tareas puede llegar a lo patológico y nos puede traer problemas posteriores.

Por todo esto, tenemos a continuación un listado de 6 estrategias que nos pueden resultar eficaces en nuestro trabajo para respetarnos y valorarnos más a nosotros mismos. Son tareas sencillas que, a pesar de parecer simples, veremos que poco a poco van aportándonos beneficios:

  • Practica deporte: el ejercicio físico tiene un poder importante en la visión que tenemos de nosotros mismos. No sólo se ha demostrado como un potente antidepresivo, sino que además la liberación de endorfinas que tiene lugar mientras se practica nos ayudará a sentirnos mejor. Además, no podemos dejar a un lado lo obvio: nuestra forma física mejorará y sentirnos bien en el cuerpo que tenemos es fundamental para ir recuperando nuestro autoestima.
  • Socializa: hay personas a las que quizás este punto se les haga difícil por su timidez o, básicamente, por la inseguridad que trae consigo una baja autoestima, pero ya hemos dicho que para superar esto hay que esforzarse. Es recomendable tener una red de apoyo sólida que podremos ir ampliando poco a poco: se trata de un ejercicio de exposición en el que, de forma gradual, nos iremos «arriesgando» a relacionarnos cada vez con más gente y, aumentar así, nuestro círculo social.
  • Haz una lista con tus logros: en muchas ocasiones las personas más críticas con nosotros mismos somos nosotros mismos (valga la redundancia). Tendemos a obviar nuestros logros y nos centramos en ver los errores que hemos cometido o nos obsesionamos por algo que no hemos podido alcanzar. Es muy importante que seamos objetivos y veamos que, aunque hemos cometido errores, a lo largo de nuestra vida también hemos conseguido logros que han sido producto de nuestra esfuerzo.
  • Haz otra lista, esta vez de tus cualidades y habilidades positivas: puede que seas pésimo dibujando o que cantes peor que mal, pero seguro que se te dan bien otras actividades como practicar deporte o no hay quien sepa más que tú de cine. Quizás seas un poco perezoso, pero también eres generoso y amable. Para, obsérvate y date cuenta de que hay cosas en ti muy positivas y tenerlas recogidas en una lista que puedas tener fácilmente a la vista te puede ayudar a recordártelas en momentos de flaqueza.
  • No te compares: ya se sabe que normalmente la comparación es inevitable, pero sabemos también que suele ser odiosa. Por eso es recomendable que desvíes el foco de atención a ti mismo y dejes de mirar el «éxito» de los demás. Los ámbitos de la vida son muchos y muy diferentes y, aunque veamos el brillo de uno de ellos en la vida de los demás, no podemos dar por hecho que ese brillo sea característico en todos.
  • Establece metas realistas: a veces nos pasa que nos establecemos objetivos que, aunque no son imposibles de alcanzar, sí precisan de un trabajo previo. Por lo que es aconsejable ir dividiendo nuestras metas más grandes en pequeños pasos que ir dando poco a poco y de los que iremos saliendo cada vez más reforzados.

Como vemos, es posible ir avanzando de forma autónoma hacia un estado de bienestar con nosotros mismos, pero si sientes que necesitas otros apoyos y diferentes herramientas no dudes en pedir ayuda profesional