Desde que soy Psicóloga, mis amigos y conocidos me preguntan cómo enfrentar una entrevista psicológica. Si bien, hay tips que circulan por las redes, mi mayor recomendación es que seamos nosotros mismos. No obstante, hay algunos elementos que pueden favorecernos en esas circunstancias:

  1. Saber que si hemos llegado a esa instancia de evaluación es porque hemos pasado al menos los primeros filtros de un proceso de selección como son la criba curricular y la entrevista telefónica. En consecuencia, debe existir cierto grado de adecuación entre nuestro perfil y el puesto de trabajo.
  2. Preparar la entrevista, esto significa saber cuál es la institución a la que estoy postulando, cuáles son sus valores, su misión y visión. Es importante informarse y estudiar para demostrar interés, además nos bajará la ansiedad.
  3. Cuidar la apariencia, la puntualidad, la comunicación no verbal (nuestros gestos hablan de nosotros).
  4. Comprender que la evaluación tiene por objeto saber en qué medida nuestro perfil se adecua al puesto, lo que implica una revisión curricular, si en nuestros currículums hay lagunas por algún motivo (viajes, estudios, maternidad u otro motivo), es importante conversar sobre ellas y transparentarlas. Se valora también la honestidad.
  5. Si vivimos en Latinoamérica lo más probable es que la entrevista sea acompañada por la aplicación de una batería de test, que intentan medir las características psicológicas (personalidad), resultados que son cotejados con los contenidos de la entrevista. Si la entrevista es en Europa, lo más probable es que la entrevista sea bajo el modelo de competencias y el entrevistador quiera saber por medio del relato de comportamientos pasados si el candidato cumple o no con los requisitos pero, especialmente, saber si tenemos los conocimientos, las destrezas, la actitud y la motivación buscada.
  6. Perseverar, la búsqueda de trabajo muchas veces resulta frustrante, pero más frustrante es estar en un puesto de trabajo que no nos acomoda, muchas veces no quedar en un determinado puesto puede ser un alivio a futuro.
  7. Confiar en nosotros y en nuestras capacidades, para eso es importante saber cuáles son nuestras fortalezas y debilidades. También, nuestras competencias diferenciadoras: qué nos hacen especial o atractivos para una empresa.
  8. No tener miedo a hablar de nuestros logros y fracasos profesionales. De los aprendizajes que eso nos ha conllevado y cómo se relaciona con nuestro desarrollo profesional.
  9. Recordar que como entrevistados tenemos derecho a no hablar temas personales. La entrevista debe enfocarse al ámbito profesional.
  10. Aprovechar la instancia de la entrevista para aclarar las dudas que puedas tener respecto de: fases, fechas, salario, tipo de contrato y beneficios.

Espero estos consejos sean de utilidad para enfrentar futuras entrevistas psicológicas. Creo que hay un puesto para cada persona, un puesto en el que podemos dar lo mejor de nosotros y ser excepcionales. Importante sí, tener en cuenta que no todo depende de nosotros, las organizaciones son responsables también de proveer las condiciones para que ello ocurra.

¡Éxito!


soleschott@yahoo.es