Probablemente más de una vez te has sentido estresado, ya sea por cuestiones familiares, laborales, económicas, de pareja o cualquier otra razón. El siguiente artículo se trata sobre qué es el estrés, cuándo se manifiesta, para qué sirve y cómo funciona en nuestro organismo y cerebro. 

Primero comenzaré explicando qué es el estrés. El estrés es un «conjunto de procesos y respuestas neuroendocrinas, inmunológicas, emocionales y conductuales ante situaciones que significan una demanda de adaptación mayor que lo habitual. que suelen ser percibido por la persona como amenaza a la integridad física o psicológica» (Trucco M, 2002). Por lo cual es importante dejar claro que es normal sentir estrés, pero como se dice todo en exceso es malo, si el estrés se vuelve constante y con una alta frecuencia deja de ser adaptativo y se vuelve dañino ¿por qué dañino? aquí te lo explicaré.

En el proceso biológico de estrés cuenta con 3 fases o etapas:

Fase 1 o estrés: Cuando existe una exigencia del medio nuestro cerebro activa la glándula suprarrenal (sistema de respuesta autónoma) para liberar una hormona llamada cortisol, ésta hormona activa nuestro cerebro para tener el máximo de rendimiento y poder afrontar la exigencia.

Fase 2 o Eutrés: Cuando el cortisol ya está en nuestro cerebro es cuando tenemos la mayor energía y el rendimiento máximo para llevar a cabo la tarea específica. 

Fase 3 o Distrés: Es cuando ésta hormona y rendimiento comienza a bajar como pérdida de la capacidad de resistencia. 

Cabe mencionar que el cortisol en cantidades mayores a las habituales y con mayor frecuencia podría llegar a ser tóxico para nuestro cerebro dañando sinapsis y conexiones del cerebro, afectando en su rendimiento, es por esto que nuestro cuerpo hace que entremos en fase 3 para bajar el rendimiento y también para bajar los niveles de cortisol en el cerebro.

Pero ¿qué sucede cuando las exigencias del ambiente son muchas y necesitamos un máximo rendimiento durante muchos días en todo momento?  Pues la respuesta es que en cada tarea de este tipo se vuelve a activar todo este proceso, liberando esta hormona (cortisol) para poder rendir y afectando cada vez más el rendimiento de nuestro cerebro y, a la vez, nuestro rendimiento diario. 

Cuando esto sucede podemos comenzar a experimentar respuestas frente al estrés desreguladas, como la ansiedad, en donde al existir tanto estrés el cuerpo da señales de que algo no está funcionando bien a través de distintos síntomas, el cual nos pide un descanso y que prestemos atención a que algo nos está sucediendo. Cuando esto se vuelve crónico y no escuchamos nuestro cuerpo ni cerebro con las advertencias que por mucho tiempo nos dio, pasamos a un estado depresivo en donde nuestro cuerpo ya no tiene la energía, motivación y alegría de antes, afectando completamente nuestro día a día y nuestro funcionalidad. 

Es por eso que es muy importante escuchar a tu cuerpo, prestarle atención y escuchar sus señales para así cuidarlo, cuidar nuestro cerebro y cuidar nuestra calidad de vida. Si has llegado a alguna de éstas etapas detéctala a tiempo y comienza a cuidarte o busca a un profesional que te pueda ayudar para así tener un tratamiento acorde a tu estado actual para, así, generar un pronóstico favorable para tu calidad de vida.