La unión entre dos personas es un proceso grandioso que el ser humano puede experimentar y gozar, crear ese vinculo es un proceso en donde sin duda se involucra mucho más que un sentimiento, es por eso quizás que el amor entre los seres humanos es el más complejo en la actualidad.

Para el Dr. Walter Riso, el amor saludable e inteligente no está en condiciones de aceptar presiones, controles, posesión y estrés. Desde su punto de vista, es necesario trabajar en la independencia afectiva, es por eso que se requiere tomar el control de la propia autonomía de la vida y de la vida emocional para que podamos establecer relaciones que construyan y no que destruyan la dignidad de las personas que integran la pareja.

La antropóloga estadounidense Helen Fisher descubrió que toda relación atraviesa fases importantes, la primera que, sin duda alguna, en la que todos los autores coinciden denominada “la fase del enamoramiento”. Para Fisher en esta fase se da una especie de adicción a la persona amada, la persona sólo está bien cuando está con la pareja. Refiere que existen alteraciones en el cuerpo como: perdida del apetito, sentimientos de euforia, además de que aparece una especie de obsesión con el ser amado/a. Para la autora este proceso dura entre 6 meses a un año, a partir de allí empiezan a presentarse desequilibrios importantes en la pareja, ya que menciona que la idealización se ha ido y el enamoramiento empieza a ser mas realista, mediante la desaparición de todos aquellos síntomas que este provocaba en la pareja.

Así también menciona otra importante crisis como lo es la del compromiso que aparece a los cuatro años de la relación, en esta fase aparece la necesidad de pasar al siguiente nivel, al del compromiso. Y aquí nos volvemos a plantear muchas cosas. Puede ser que los dos lleguen a este punto con el mismo compromiso y deseen iniciar la convivencia, pero también puede pasar que el nivel de compromiso no sea el mismo en uno de los dos, por lo que convivir no es una etapa sencilla según la autora, ya que se unirían dos personas con vidas totalmente distintas para formar un equipo, dentro de esto existen creencias y costumbres importantes que pueden influir para la presentación de una crisis.

Para la psicóloga española Victoria Cardozo, existen 6 grandes crisis en una relación omitiendo la primera fase que es la del enamoramiento, la segunda es la fase de relación y vinculación que aparece aproximadamente entre los 18 meses a los 3 años, en esta fase, la relación ha superado el apasionamiento inicial lo que significa que aquellos temas que se habían reprimido durante la etapa de fusión (por miedo a la discusión y conflicto) empiezan a resurgir. Aquí empiezan a observarse las diferencias y es el momento de hacer uso de habilidades relacionales o de aprenderlas. La tercera etapa para esta autora es la convivencia aproximadamente en el tercer año, aquí se debería manifestar el amor con mayor compañerismo y cariño. Pueden surgir los problemas por la familiaridad y la rutina y esto puede crear molestias, irritación y enfados. La cuarta etapa es la de Autoafirmación aproximadamente a los 6 años de relación, en esta etapa se crea resentimiento y problemas de identidad de los miembros de la pareja. Hasta aquí la pareja se fijó en las cosas que tenían en común; ahora se empiezan a fijar en las diferencias, pero se tienen que sentir lo suficientemente cómodos para poder hacer actividades independientes. La quinta etapa para la autora es la colaboración, que va desde aproximadamente los 5 años hasta los 20 años de relación es en esta etapa donde aparece el surgimiento de los hijos y generalmente el problema más común es dar las cosas por supuestas. También pueden surgir problemas debido a la diferente capacidad para evolucionar o desarrollarse como personas, ya que crecen a distintos ritmos. Si hay mala comunicación, un integrante de la pareja se mete demasiado en el proyecto y se olvida del otro. Hay que tener mucho cuidado con la fina línea que separa tener independencia y llevar vidas distantes. Ésta es posiblemente la etapa más dura y por eso la media de lo que duran los matrimonios suele estar alrededor de once años. Finalmente la ultima etapa que la autora describe es la Adaptación que va desde los 15 años en adelante, en esta etapa las parejas deben adaptarse a los cambios externos: hijos, “achaques”, familiares en la vejez… Éste es el momento en que las fantasías o ilusiones de cómo podría ser la pareja se desmoronan y se ve la realidad de frente. Con la madurez y la conciencia de cómo pasa la vida hay algunas personas que tienen miedo de perder el tren y, si coincide con la crisis de la mediana edad o la siguiente (la de la menopausia y andropausia), puede ser un momento en que la pareja o bien se rompe, o se consolida en las nuevas rutinas sin hijos. Es un momento especialmente duro y en el que nos cuestionamos nuestros valores y los de los demás.

En mi opinión creo que existen 3 crisis muy importantes que toda relación debe atravesar, anteponiendo momentos vividos en situaciones pasadas, con personas distintas, con ideales distintos, pero que se acumulan en el deseo de querer algo mejor de lo que fue.

Todo comienzo es esperanzador, en cierto punto esta esperanza tiende a idealizase en ciertas ocasiones, sobre todo cuando una persona se encuentra muy ilusionada, a su contrario existen personas muy cautelosas debido a una experiencia con una mala relación, por lo que tiende a generar desconfianza y resistencia. Pero que sin duda en algún momento todo sucumbe al sentimiento del amor.

La iniciación o Enamoramiento como generalmente se la conoce a esta etapa es inevitable y sus síntomas aun más, considero que es la fase mas bonita, pues es en esta en donde todo parece perfecto y creemos haber encontrado a la persona perfecta para nuestra vida, sientes que de repente todo encaja en tu vida y que esa persona te complementa desmesuradamente. Creo que en esta fase brindamos todo el amor que poseemos a la otra persona, tanto así que pareciera que con el tiempo este se desgasta o se agota, pues muchas personas tienden a vivir los momentos como si estuvieran en piloto automático. Pero sin duda esta fase es inevitable en una relación, pues es aquí donde surgen los poetas y los grandes escritores que profesan el amor como algo maravilloso, es entonces que se debería proceder con cautela y desacelerar el ritmo, para disfrutar de manera adecuada esta fase, ya que esta primera crisis generalmente tiende a aparecer desde los primeros tres meses a los dos años de relación.

La segunda crisis la cual considero que es la mas importante es la de estancamiento o crisis de mantenimiento, pues en esta fase una vez superado el proceso mágico del enamoramiento, se empieza a ver al otro como alguien más real, los síntomas de la idealización han empezado a desaparecer y quizás ya no se disfruten los momentos como la primera vez, empiezan a aparecer los “peros”, los “porqué” y los “para qué” las preposiciones mas utilizadas en esta etapa, las cuales podrían traducirse en escusas. Aquí la relación parece estancarse, no avanza más de lo que retrocede, debido quizás a los intereses propios de cada uno, o a desacuerdos en cuanto al mantenimiento de la relación. Creo que esta etapa es fundamental para la continuación de la misma, porque sin duda deberían existir grandes acuerdos y negociaciones para mantenerla, caso contrario esta terminara desbordando, y presentando consecuencias, como “crisis de celos”, “sentimientos de control”, “ideas injustificadas”, etc. Que darían paso a una ruptura. Por lo general esta etapa suele aparecer aproximadamente a los dos años de relación.

Finalmente la ultima etapa es la del compromiso, aquí la costumbre y monotonía empiezan a mostrarse en más de una vez, dado a que los momentos “felices” tienden a repetirse continuamente, aparecen pensamientos como: ¿es la persona correcta para mi vida? o ¿quiero estar con esta persona el resto de mi vida? una especie de crisis existencial que luego se consumirá  si existe el verdadero compromiso en el matrimonio, en esta fase definitivamente se deja de ser uno para complementarse al otro, la individualidad pasa de lado a la hora de crear el compromiso, y quizás uno de los puntos de quiebre en una crisis puede ser: el aparecimiento de los hijos, el surgimiento de nuevos roles en cada uno, el fallecimiento de algún ser querido, etc.  Es un proceso que debe ser asumido con responsabilidad, debido a que es una etapa más madura a las anteriores y que sin duda las decisiones deberían tomarse con mayor objetividad, guiadas más por la razón que motivadas por la emoción.

Pará concluir, considero que este análisis de las crisis que se presentan en las parejas se ajusta de manera adecuada a la realidad actual, pues, aunque parecieran estigmatizadas son reales e impactan en cada persona, por eso considero que es importante aprender de todas las fuentes posibles, de la experiencia que cada uno nos deja en nuestra vida, para ser mejores personas cada día, ya sea para iniciar, para mantener o para levantar una relación.

Bibliografía. 
Cardozo, V. (2010). Botiquín para un corazón roto. Madrid: Universidad Complutense de Madrid.

Fisher, H. (2017). La ciencia del amor. ¿Por qué amamos y engañamos? México: Microbooks.

Riso, W. (2008). Amar o Depender. Argentina: Planeta.