Cuando hablamos de Demencias, lo más común es que se nos vengan a la cabeza enfermedades como el Parkinson o el Alzheimer, pero hay algunas que son menos populares aunque no por ello menos frecuentes…

La Demencia por Cuerpos de Lewy (DCL) es la segunda más frecuente entre en la población, sólo por detrás de la enfermedad de Alzheimer. Al igual que esta última se trata de un cuadro progresivo y degenerativo. Está causada por la aparición de «cuerpos» o «depósitos» anormales que están constituidos por proteínas y a los que conocemos como cuerpos de Lewy. Estas estructuras, que suelen presentar formas redondeadas, se asientan sobre diferentes áreas y estructuras cerebrales, provocando la manifestación de signos y síntomas muy diversos. Algunos de ellos son comunes a los del Parkinson y el Alzheimer, por lo que en ocasiones suelen cometerse errores que derivan en el infradiagnóstico de esta patología.

A pesar de que todas las personas aquejadas por esta demencia desarrollarán síntomas muy parecidos, podríamos establecer tres formas de presentación inicial:

  • Alteraciones cognitivas: problemas de memoria o grandes fallos de atención.
  • Alucinaciones, dificultades para la relación de tareas, alteraciones del comportamiento.
  • Alteraciones motoras.

Desafortunadamente, como ocurre con muchas otras enfermedades neurodegenerativas, no existe un tratamiento para curar la DCL, pero sí hay en el mercado algunos medicamentos que pueden ayudar a controlar los síntomas. Es importante realizar un diagnóstico temprano y eficaz, puesto que se ha comprobado que algunos de los tratamientos que se prescriben para el Alzheimer o el Parkinson, y sobre todo los neurolépticos, pueden traer consecuencias adversas para el paciente con DCL.

Desde el punto de vista psicológico, se puede trabajar tanto en la rehabilitación cognitiva, como en el plano psicosocial. Pacientes y familiares precisan de la ayuda necesaria para un mejor control de los síntomas y, sobre todo, para un incremento en la calidad de vida.

Robin Williams fue uno de los actores más populares y conocidos desde finales de los 80 hasta su reciente fallecimiento, del que hará en estos días 4 años. En su momento, se especuló mucho de cuáles habían sido los motivos que le habían llevado a quitarse la vida, pero un estudio post mórtem de su cerebro confirmó que los problemas de salud que había sufrido en la última época de su vida se debían a un problema concreto: Demencia por Cuerpos de Lewy.