Quiero iniciar este artículo con una gran frase del filósofo francés Jean-Paul Sartre que sin duda nos pone a pensar: «Aquel que quiere ser amado, debe querer la libertad del otro, porque de ella emerge el amor, si lo someto, se vuelve objeto, y de un objeto no puedo recibir amor».

Los seres humanos nos construimos en base a nuestras necesidades y decisiones, por esta razón, es tan importante que hagamos conciencia de ellas.

Muchas veces creemos que nuestra pareja nos pertenece por el simple hecho de confundir el concepto de fidelidad, es que acaso, ¿Esta palabra nos confunde?  Debemos entender que una pareja supone un complemento para nosotros, así también debemos entender que esa persona tiene una vida y un rol que viene desempeñando en su vida, mucho antes de cruzarse con la nuestra, razón por la cual ella es independiente y libre en el concepto del “ser». Cuando una persona se cruza en nuestras vidas para formar una relación amorosa, debemos entender y aceptar el mundo de aquella persona ‘tal cual es’, y que llega a nosotros para complementar el nuestro. No podemos creer entonces que esa persona nos pertenece como objeto, porque estaríamos alterando el curso de la libre elección que el amor debe tener, ya que este debe surgir libre por intención dado a la conformación de los dos seres amados. 

Las personas no nacemos para ser poseídos bajo ningún concepto o sentimiento como algo que adquirimos o compramos en un supermercado, nacemos libres bajo el AMOR que recibimos de nuestros padres para crecer e integrarse a ese amor que en muchas de las ocasiones anhelamos.

Si huimos de él por evitar cualquier tipo de dolor o desilusión, la vida misma se nos escapará de las manos. Tendremos vidas más seguras, pero con poca sustancia.

Por esa razón aprende a desarrollar el concepto de que el amor es una proyección de nuestro amor propio y por eso deberás entender que esto implica: superación, trascendencia y complementariedad.

Bibliografía.

Jean Paul Sartre. “El ser y la nada: ensayo de Ontología Fenomenológica”. Tomo I. Iberoamericana, 1961.