INTRODUCCIÓN

Para ser determinantes con el tema de que la persona tiene su única libertad en la toma de decisión sobre su muerte, en la cual define la forma, momento y lugar para llevarla acabo; es importante conocer a qué tipo de libertad se está refiriendo el autor; o también si esa libertad es real o sólo una forma más que nos ha brindado el contexto social en el cual se desarrolla cada individuo y que ha podido aceptar como parte de él. Es como en la película “Para Siempre Alice”, en la cual una vez que sabe el diagnóstico de Alzheimer, comienza a preparar ciertas cosas para la evolución de la enfermedad; una de ellas que es la etapa en la cual sabe que dejará de recordar muchas cosas y coloca la forma en como puede suicidarse, aquí puede ser una elección para dejar de vivir ese proceso que de todas formas la llevará a la muerte, pero no quiere sufrir ese episodio; sin embargo, no logra llevarlo acabo porque su misma enfermedad se lo impide. Entonces sigue siendo una elección de las posibilidades que tiene, por lo que la persona sabe que no puede cambiar, por lo conocido; pero no por una libertad total de dejar vivir.

El estudio de dicho acto (el suicidio), es tratado aún como un tema tabú, pero enfocarse en el momento de ser libres, aún sigue siendo aventurado en el momento y contexto que vivimos actualmente; ya que con el COVID-19, se podría decir que las personas que están en las calles (aclaro, no me refiero a aquellas que tienen una necesidad de trabajo, alimento y cubrir sus necesidades básica) estén decidiendo libremente infectarse y tal vez morir por ese hecho; también están siendo influenciadas por la información que tiene, en lo que creen, siendo funcional para su estilo de vida y cultura.

Desde un aspecto psicológico, aunque el autor indique que sólo es tratar de hacer que el individuo se alinie a un aspecto social; no se puede negar que existe una preocupación profesional por dicho fenómeno que aqueja a la sociedad en el mundo; por tal motivo se siguen diseñando estrategias de prevención y se levanta la voz para dar una solución, tomando acciones en el tema.                                                                                                           

Resumen        

En este trabajo nos encontraremos con información de las definiciones sobre la palabra suicidio, no sólo desde el lengua española, sino también desde las perspectivas psicológicas de algunos representantes Sigmund Freud, Víktor Frankl, Emilie Durkheim, Marco Antonio Polo Scott y Beck.

Se establece una postura sobre la libertad del suicidio o la decisión sin presiones que refieren puede tener la persona que se suicida; como una manifestación de liberación innata y absoluta sobre su propio cuerpo; pero no existe una postura que afirme este hecho, ya que sólo son propuestas, debido a que no se tiene un estudio tangible con la persona que pudo llevar a término su acto. Pero es importante tener medidas preventivas y desde Frankl, en la identificación de su sentido de vida.

El Suicidio

Antes de comenzar con el análisis del libro comenzaremos identificando lo que significa “suicidio”. Bien esta palabra en el Diccionario de la lengua española señala que es la “Acción de quitarse de manera voluntaria la vida” (2018).

Para diferentes corrientes psicológicas, que es desde ese punto que veremos el análisis del libro; la concepción de dicho tema es un poco diferente, ya que se enfocan más desde lo que ocasiona dicha acción.

Freud desde el Psicoanálisis, define el suicidio como la defraudación de la líbido o en sentido puramente yoico. Beck en sentido conductual lo identifica como el deseo y plan para dejar de sentirse inútil, por las pérdidas recientes, aislamiento social, desesperanza e incapacidad para pedir ayuda. Durkheim lo enuncia como un acto que lleva a la muerte de manera directa o indirecta realizado por la misma vícitima, desde el enfoque psicosocial le nombra víctima por los factores externos que lo llevaron a tal acto. Viktor Frankl indica que es un acto de resentimiento a la vida, cansancio y sobre todo falta de un sentido, que las personas se han pasado su vida buscándola para sentir una plenitud existencial. Polo-Scot desde la Tanatología refiere que es una conducta intencional del individuo que lo dirige a quitarse a la vida, debido a ser insoportable la realidad.

Entonces el suicidio se puede definir como un acto que realiza una persona hacia sí misma; debido a la necesidad de dejar de sentir un malestar interno que no ha podido resolver, por lo que decide terminar con esa disyuntiva y falta de sentido evitando, así, seguir enfrentando circunstancias desagradables.

La muerte voluntaria

En este escrito se identificará si es realmente una decisión “libre” el suicidio; así como lo plantea Jean Améry en su libro “levantar la mano sobre uno mismo”; ya que desde la perspectiva psicológica este hecho es por la falta de algún sentido, por dejar de sufrir y no encontrar otra salida a ese sentimiento que llega a sobrepasarlo.

Jean Améry, focaliza toda la situación del suicidio como el único acto realmente libre que tiene una persona sobre sí; en cuanto se dejó de tener libertad en la vida; pero sigue el cuestionamiento ¿Realmente quién se suicida, lo hace libremente? Jairo Alberto Cardona (2015) señala que es una expresión humana que se es juzgada por el hecho de atentar contra su propia vida, que se realizan acciones neutras para después llevar a cabo el acto que terminará con su vida definitivamente; en ese momento se le da una carga moral a la acción, por lo cual es juzgado socialmente; ya que la forma en como morimos y en este caso “decidimos morir”, tiene una carga cultural que se enfoca en la moral; por lo que cada acción que se lleva hacia la propia muerte tiene un valor para cada persona, así puede ser empujada o no a tomar esa decisión; como el autor señala si tuviéramos un para sí mismo podríamos ser totalmente libres de cualquier decisión que se tomara en la vida o en la muerte.

Desde el momento que se les etiqueta como suicidiario (persona que expresa verbalmente el deseo de morir y tiene comportamientos de autolesiones – de acuerdo a la definición de la lengua española) y suicidante (que es la persona que sobrevive a la acción autodestructiva), se le está dando una carga moral por lo que tienden a ser señalados. Estas personas comienzan a tener una carencia de sentido en sus vidas, como señalaría Víktor Frankl (2012) debido a nuestra responsabilidad de las decisiones y sentido que le damos a nuestra vida; para poder afrontar todas nuestras angustias existenciales resignificando lo vivido hasta el momento.

En tal caso señalaría Sartre que sólo si el hombre pudiera sentirse como un concepto universal por todas las particularidades que lo definen por quién es, una imagen profunda de su ser, experimentaría la totalidad y tendría realmente una responsabilidad profunda de sí mismo; sin embargo, de las personas que se suicidan, queda la incógnita, si realmente pudieron llegar a experimentar ese sentido de su muerte, siendo seres totales para poder tomar una decisión libre o sólo se colocó una máscara más para evitar ciertas situaciones de su vida.

El comportamiento suicidario, sólo el suicidiario busca la muerte voluntaria; algunos de los exponentes dentro de la psicología se suicidaron, varios de ellos estando en lo que socialmente se le llamaría en la cumbre de sus carreras, algunos como el alumno de Freud, que tenía cáncer de próstata inoperable, refiere la lectura que decidió terminar con esa situación, pero ¿habrá sido su decisión? En el momento de dejar “ser” y perder el sentido existencial es cuando vendría ese desajuste de la vida y se intercambia por la muerte.

Otros han terminado con su vida por situaciones amorosas, otros por tener tantas preguntas y conocimientos acumulados que no supieron cómo seguir adelante con toda esa información.

Decidir ya no vivir de esa forma. “La vida ya no es más que una tortura” indica Freud, es una decisión de opciones dadas. Para Cardona la persona que tiene un suicidio auténtico lo lleva de acuerdo a un proceso, es decir desde el momento que comienzan a pensar en el suicidio, planea la forma, cómo lo llevará acabo, sabe la consecuencia y lo realiza; lo que no sucede con un suicidio inauténtico, ya que sólo se realiza y lleva a la muerte; es cuando en la mayoría no se tiene explicación del suceso; bueno eso se creería, ya que en el proceso de planeación puede o no dejar una nota póstuma.

Refiere el autor que si se ingresa a terapia, sólo es colocarlos en diferente perspectiva y entrar en rol social aceptable o diferente; diría Sartre que no es cosificación, ¿entonces se deja de existir? Para acercarnos a la muerte que se convierte en nada y nosotros somos nada, para redefinirlo constantemente día a día. Aunque también de acuerdo a Sartre para que tenga una existencia con misión debe tener posesión de sí mismo y de lo que es; también debe elegirse a sí para elegir a los demás hombres. Por este motivo es que se trabaja tanto con el suicidiario y el suicidante; aunque Améry indique que deberían ser libres y no cambiar su deseo de suicidarse; también se les puede apoyar a cambiar su perspectiva de la vida y a ese sufrimiento que han vivido, poniéndolo al servicio de los demás; además de reencontrase con ellos desde un punto de vista diferente.

Menciona Ortega (2018) que no sólo debe ser una postura entre la libertad de suicidarse o ser orillado a dicha situación debido a las circunstancias psicológicas, biológicas, sociales o económicas; sino podría ser una tercera donde se integren estas dos posturas. “…la libertad es un evento subjetivo de quien lo referencie como tal.”

Esto nos lleva a que se necesite definir claramente a lo que se refiere como libertad y el tipo de libertad a la cual nos estamos refiriendo.

Libertad física: es la presencia o vinculación material que limita las acciones.

Libertad sociológica: autonomía de un individuo en la sociedad.

Libertad psicológica: ser dueño de sí mismo, sin ser obligado a actuar y libertad interna en sus pensamientos, deseos, imaginación, etc.

Libertad moral: actuar de acuerdo a una razón, no dejarse llevar por los impulsos, pasiones y espontaneidad.

Aunque realmente cada libertad está regida por una sociedad, por un entorno que nos coloca parámetros de libertades; ya que toda acción tiene una reacción, por lo que cada acto depende de la situación en como cada persona actúa. Sin embargo, todo queda en una simple teoría, ya que no tenemos forma de saber qué pasaba realmente por la mente, en la vida y la sensación que tuvo al “liberarse de ese estado físico”, de las personas que se suicidan.

Solo queda lo social; la forma en como cada entorno observa y reacción ante el suicidio; la posible adaptación de la sociedad para afrontar esta situación, siguiendo con sus actividades y formas de establecer su comunidad, pero el foco es dejar de juzgar a las personas dolientes, al suicidario, al suicidante y al que se suicida.

La falta de sentido de muchas personas, las puede llevar al momento de la necesidad de dejar de existir; ya sea por una decepción amorosa, abuso, enfermedad, sentir que llegó al más alto de sus éxitos y no tener más; como diría Améry la falta de sentido “El sinsentido lógico”; que se estable en esta sociedad.

 “Si la muerte voluntaria fuera insensata, la decisión que conduce a ella no tendría necesariamente que serlo” será la libertad real mencionada por Jean Améry. Hay personas que en ese momento de desesperanza quieren no sentirse, ya que no saben hacia dónde dirigirse; ¿cuántas veces se ha visto que las personas que no pueden cumplir con su cometido, se enojan con ellas o con las personas que intervinieron para que sigan vivas?, creo que son varias, para estas personas lo que queda es reflejarles lo que pueden tener, dando ese sentido de vida, de amor que señala Frankl para seguir transformando sus pensamientos, dirigiéndolo a un motivo por el cual se siga con vida.

Conclusiones

En el sistema Ecosynomics, existe un área que se llama los lentes de la realidad; en la que existe uno que se refiere al lente político, le cual tiene una pregunta “¿quién decide?”; en el cual se trata de responder en tres niveles de la realidades nombradas noun, verb y light; que nos lleva a diferentes niveles de consciencia, en  las que nos indica que si estamos en noun – sólo nos dejamos llevar por lo que nos indican y seguimos normas-; en verb podemos seguir llevando las normas pero en las opciones que tenemos podemos negociar; aquí sería una posible libertad de decisión. Estando en el nivel light veríamos un mundo de posibilidades para realizar y tomar decisiones; refiere que seríamos libres de decidir; pero aún en esto se basa en opciones que conocemos y que se nos han permitido conocer.

Por tal motivo, las decisiones liberales, siguen regidas por aquellas cosas que conocemos; de normas culturales y sociales en la que se desarrolla el individuo. El suicidio tiene una motivación, que generalmente tiene un factor externo que hace manifestaciones en el interior de cada persona.

Aún nos falta seguir profundizando en el tema, para conocer si es realmente una libertad, pero referir que es la única libertad real que se tiene, también sería como decir o incitar a las personas que si quieren ser libres ese es su camino.

Es un tema que como pasa con la sexualidad; tiene varias vertientes y se necesita ser cuidadosos al abordar el tema con la gente y ver que no toda la información es igual para todos, necesitando respetar sus creencias, forma de vida, cultura y reflexiones.

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