Todavía escucho las palabras de mi profesor “los procesos de selección deben ser transformados”, pero cómo hacerlo si nosotros, los que trabajamos en estas áreas nos sentimos entre la espada y la pared. Tenemos la presión de cumplir con los indicadores dados por la empresa y la propia dinámica con los candidatos.

En varias oportunidades el abismo se siente cada día más alto y las críticas nos llueven sin importar ni siquiera el respeto por otro gran ser humano. Pero para que comprendan lo que sentimos vamos a hacer un ejercicio de roles.

Usted llega a su oficina y aparte de revisar su correo, llegan los requerimientos, a veces solo es para cubrir una vacante, pero también llega el de 50 ó 100 puestos de trabajo con la oración del jefe “esto es urgente, para ayer es tarde” y con ello se planean fechas de entrada y se inicia la búsqueda.

Postule en todos los portales, de ahí espere un tiempo prudente para iniciar con la frustración. ¿Usted sabe que más del 80% de las personas que se postulan a un cargo no cumplen con los requisitos de la vacante? “buscamos ingenieros de sistemas” y se postulan de la nada abogados o médicos.

Esto hace que perdamos demasiado tiempo en la búsqueda del personal solicitado. Y aunque esto desde ya es complejo, todo puede empeorar, pues no es sólo mirar la hoja de vida, debe llenar formatos internos, hacer cuadros, indicadores. Y desde ahí inicia la tortura de la citación. Debemos llamar una a uno, y encontrar desde el que le cuelga el teléfono, hasta el que es sumamente grosero. Adicional a ello, entendemos que algunas preguntas por teléfono pueden llegar hacer incomodas, pero eso no significa ser groseros. Ustedes no se imagen el estrés y la frustración que manejamos en la citación “espero que no me insulten y que acepte la oferta”, recuerden que cumplimos protocolos.

Y cuando el candidato acepta, puede pasar de todo, desde tu amigo de otra área que te dice: “lo sentimos pero la sala que apartamos para tu proceso de selección fue cancelada por otro evento” o que el jefe cambió la agenda de entrevistas, así que haces ajustes rápidos o llamas a los candidatos para ajustar las fechas.

Y en el proceso de pruebas y entrevista, ni hablar, esta desde el que no llega, pasando por el que llega tarde, hasta por el que hace trampa en las pruebas, llega sin la etiqueta de entrevista, sin documentos de identificación. Y la entrevista, ¿cuántos nos han mentido en sus estudios y experiencia laboral?, incluso mienten sobre su familia y lo que hacen en los estudios de seguridad es contratar una familia, así como lo lee, eso existe en nuestra cultura.

Y llega el momento álgido para todos “te estaremos informando como va el proceso y las fases a seguir”, es cierto, a veces no se hace de la mejor forma, y no damos respuesta oportuna, pero también es cierto que en ocasiones los jefes de las vacantes corren las fechas de entrada o cancelan vacantes o, lo peor, hay dilatación “el día que me citó para tomar decisiones, no puedo, mejor para la próxima semana… este día no puedo… sabe, me voy a congresos/vacaciones, voy a dejar encargado a otra persona – y esa persona dice: prefiero que la decisión la tome mi jefe-… no se, no me siento cómodo, déjame pensarlo” a todo esto y más nos enfrentamos en ese momento de decisiones.

Cuando tienes el personal a contratar, ya hay personas que no desean continuar en la oferta por múltiples causas y los que continúan deben pasar con temas de documentación de contratación (es que no traje todos los documentos, no tengo el soporte de la EPS), o no son aptos desde el examen de ingreso o son groseros con el personal de contratación y, desde luego, se procede como lo determina la empresa. Y a todos esto, hay candidatos que dicen “yo prefiero que me digan el mismo día, si continuo o no”, ustedes no se imaginan el pánico que nos da eso, pues somos insultados, amenazados no sólo con demandas sino también hacia nuestra integridad.

Y si, posiblemente alguien puede decir que para eso nos pagan las empresas, para eso usted decidió trabajar en ello, y la verdad, es que tienen toda la razón, en lo que estaremos en desacuerdo es en el maltrato. Muchos hablan de temas de puntualidad, a veces el primer candidato llega 5 minutos tarde y por no dejarlo de lado, lo entrevistamos, eso genera que todas las entrevistas se inicien a correr, y claro muchos dirán:  “pues no entrevisté al que llegó tarde 5 minutos”, y sin pensarlo llegará el comentario “miren esta empresa, llegué tarde 5 minutos, por un trancón que había y me dijeron que no me atendían, que falta de seriedad, empresa que no piensa en la gente… nunca se presenten a esa empresa”.

Sin duda alguna estamos entre la espada y la pared, pues cualquier opción tendrá perjuicios sin importar el protocolo que usemos, y aunque sabemos que hay procesos, empresas y profesionales para denunciar por malas practicas recuerden que también merecemos respeto.


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