Frente la emergencia sanitaria que hoy vivimos, tenemos ante nosotros la gran oportunidad de desarrollar nuestras habilidades psicosociales; naturalmente, tendremos que hacerlo de manera voluntaria, siempre y cuando mantengamos una actitud positiva que, desde luego, nos brinde la claridad de que con motivación se da cualquier transformación. Al hablar de habilidades psicosociales, es importante entender que nos referimos a las capacidades y destrezas que nos ayudan para mejorar las relaciones con los demás, y que, por lo tanto, a mayor número de habilidades psicosociales, mejor comunicación y convivencia con el entorno, además se sientan las bases para el desarrollo de las habilidades de afrontamiento. Consideremos que estas destrezas se tienen que desarrollar, no nacemos con ellas, es algo que depende del aprendizaje obtenido en el transcurso de la vida, es por eso que, ante la emergencia sanitaria, la oportunidad de desarrollarlas está más que dispuesta. Algunas de las habilidades psicosociales que podemos aprovechar para desarrollar son:

  • Empatía.
  • Tolerancia a la frustración.
  • Inteligencia emocional.

La empatía va marcando sin lugar a dudas la pauta en nuestras relaciones con los demás, ya que a partir de ella entendemos y aceptamos lo que otra persona siente, piensa y hace, sin embargo, el brillante efecto de ser empáticos se observa cuando tenemos consciencia de que las situaciones que viven otros no es una situación propia. Para desarrollar la empatía es importante que utilicemos una escucha activa, dejar de lado los prejuicios y tener disposición de descubrir, para darnos cuenta que todos somos diferentes.

En lo que respecta a la Tolerancia a la frustración, el tenerla nos brinda la capacidad de darnos cuenta que no todo lo que sucede está bajo nuestro control, es necesario aceptar y caer en consideración que lo único que podemos controlar es aquello que se encuentra en nuestras manos; si generamos esta habilidad, en consecuencia, tendremos la objetividad para resolver inconvenientes que puedan presentarse, hacerlo con diligencia y efectividad. Existen algunas recomendaciones que funcionan para desarrollar la Tolerancia a la frustración; por ejemplo, dejar de exigirnos en los “debo ser, debo tener, debo estar” porque al final lo único que hacen estas exigencias es limitarnos con respecto a la funcionalidad – estabilidad psicológica, es importante también que sepamos diferenciar entre necesidades y deseos, ya que a partir de esto tendremos el enfoque dirigido a cubrir lo que es verdaderamente importante y suficiente, y por último dejemos de generar un miedo irracional hacia el fracaso.

Es común que se deje de lado a la inteligencia emocional como una habilidad psicosocial, sin embargo, es momento de categorizarla en este rubro, ya que forma parte fundamental de la autogestión que nos llevará a la regulación y funcionalidad de nuestras emociones y sentimientos en estos momentos de tensión. Para desarrollarla es fundamental conocerse a sí mismos, aceptar cuando las emociones negativas llegan a nuestra vida y expresarlas frecuentemente. Por todo lo anterior es importante tener siempre presente que las habilidades psicosociales son habilidades para la vida.