De acuerdo a lo que vivimos actualmente con el virus COVID-19, es preciso poner especial atención no sólo en la salud física, sino también en la salud mental. Todos sabemos que, con situaciones de emergencia sanitaria, la preocupación y la ansiedad se pueden apoderar de nosotros, al grado de llegar a niveles de disfuncionalidad en nuestras áreas afectivas, cognitivas y relacionales, por la falta de regulación.

Algo que se da a la par de esta pandemia de COVID-19 es lo que la Organización Mundial de la Salud considera como “Infodemia”, que es la desinformación en tiempos de crisis por una emergencia sanitaria. Es una práctica que genera pánico y promueve conductas y comportamientos que no benefician en nada a la salud mental.

La Organización Mundial de la Salud considera que la sociedad ha generado un miedo irracional ante el COVID-19 por los siguientes factores:

  • Es una enfermedad nueva para la cual todavía hay muchas dudas.
  • Tenemos miedo de lo desconocido.
  • Es fácil asociar ese miedo con “otros”.

Ante esto la “Infodemia” hace su trabajo, ya que con estos tres factores y la irresponsabilidad y nulo compromiso de algunos medios que comunican, la viralización del falso contenido se apodera de los incautos.

Para hacer frente es importante que acudamos con profesionales de la salud mental que nos ayuden a dirigir el manejo adecuado de nuestros pensamientos y emociones bajo estas circunstancias; sin embargo, nosotros podemos dar el primer paso en busca del equilibrio a través de las siguientes recomendaciones:

Gestión de pensamientos: Racionaliza tus pensamientos, elabora un auto registro para que identifiques la línea lógica de las ideas que generas. Es común que la ansiedad y el pánico de vivir una emergencia sanitaria nos lleve a generar pensamientos distorsionados, que distan bastante de la realidad, hay momentos en donde podemos generar pensamientos catastróficos, inferencias arbitrarias, etc, que nos hacen percibir una realidad que no existe y que sin duda agravarán nuestro vulnerable estado psicológico.

Normaliza tus emociones: Ponle nombre a lo que sientes, identifícalo y date cuenta que ante una situación como esta lo más normal es que sintamos preocupación, sin embargo, no por eso tendremos que vivir con ansiedad y angustia. Al normalizar lograremos que con la preocupación generemos la motivación para tener la claridad sobre actividades a realizar, acciones preventivas y de cuidado, enfocarnos en lo que debemos hacer para mantener la calma.

No te mal informes: Es muy común que las “fake news” se apoderen de nuestra estabilidad emocional, por lo tanto, es fundamental seguir noticias con fuentes de prestigio, que nos doten de información verídica que ayude a la prevención, cuidado y protección ante la enfermedad.