En la actualidad, los estudiantes universitarios se sienten motivados para seguir aprendiendo y ampliando sus conocimientos relacionados a su carrera a pesar del contexto actual. Por otro lado, también está la incertidumbre si conseguirán empleo cuando terminen sus estudios. Por tal razón, dan su mayor esfuerzo en sus estudios y seguir capacitándose para ser un buen profesional en el futuro. No obstante, hay estudiantes que tienen baja motivación de logro, no se sienten satisfechos con la carrera que eligieron y posteriormente la abandonan.

En relación a lo anterior se definirá la motivación de logro. Según McClelland et al (1953) es “una motivación aprendida a través de la interacción social, que mueve a la persona a conducir sus esfuerzos y sus acciones, de manera persistente en busca de un desempeño exitoso que alcance o sobrepase estándares de excelencia” (p.198). Se puede inferir que es muy importante porque ayuda a que los estudiantes logren sus metas alcanzando excelentes resultados en conjunto con otros factores.

De acuerdo a varios estudios realizados, la motivación de logro tiene relación con el rendimiento académico. Al respecto, López (2017) sostiene que la motivación de logro influye en el rendimiento académico debido que ayuda a su desarrollo y mejora, por tanto recomienda que para lograrlo, se implanten proyectos de innovación docente para que su pensamiento creativo se incremente. En la misma línea, Morales-Bueno y Gómez-Nocetti (2009) refieren que cuando un alumno es consciente de  que es responsable de sus logros académicos, persiste en la tarea, debido a que relaciona sus logros con su interés y esfuerzo. Una forma de reforzar esta dimensión es la aplicación del trabajo colaborativo.

Además  el estudiante al verificar que la estrategia lo ayuda a conseguir sus objetivos de aprendizaje, estará más predispuesto para establecer relaciones de interdependencia que sean positivas y facilitadoras, tanto con sus compañeros como con sus docentes. En relación a lo anterior, Urgatextea (2011) afirma que el estudiante utilizará la estrategia en otras situaciones de aprendizaje de forma autónoma y que tal grado caracteriza a las personas con alta  motivación de logro.

A pesar que existen diversas teorías de la motivación, la evaluación de la medición de motivación de logro todavía es un tema que sigue en debate. Según Manassero la motivación de logro está basado en tres atribuciones causales (atribución-emoción-acción) y está compuesta por cinco factores: motivación de interés, motivación de tarea/Capacidad, motivación de esfuerzo, motivación de exámenes y motivación de competencia de profesor.

Para el caso del estudio que estoy describiendo, la hipótesis fue que la mayoría de los alumnos demuestran interés y esfuerzo por aprender sus materias además que creen que tienen la capacidad para realizar sus tareas. Además que creen que el examen sí tiene un peso importante para el promedio.

 Para este estudio, se utilizó la Escala Atribucional de Motivación de Logro (EAML) inspirada en el modelo motivacional de Weiner (1986a, 1986b) que fue modificada por  López (2017). En este último caso, la dimensión original de motivación de competencia del profesor se reemplazó por la dimensión motivación de interacción, en la cual se incorporaron aspectos relacionados a la percepción del estudiante acerca de la influencia de la interacción con sus pares y el profesor, en un contexto de aprendizaje colaborativo y la inclusión de la dimensión motivación de interacción.

La muestra estuvo conformada por 20 estudiantes universitarios entre 21 a 26 años de edad de VIII y IX ciclo de la Facultad de Psicología. Los participantes resolvieron voluntariamente la escala que se les brindó por vía online.

En los resultados, se evidencia que los alumnos muestran un alto interés y esfuerzo por aprender sus cursos, también perciben que tienen baja dificultad para la realización de sus tareas a pesar que puedan ser difíciles persisten hasta terminarlo tareas, además creen que tiene la capacidad para hacerlo muy bien.

Además, muestran una baja interacción con sus demás compañeros, es decir que no consideran que sus compañeros influyan en su aprendizaje para mejorar sus habilidades para aprender y no están tan predispuestos al trabajo colaborativo. Tampoco la interacción con los docentes de los cursos es elevada lo que demuestra que los alumnos no perciben que ellos tengan influencia en su compromiso, desempeño y persistencia en sus tareas. Por otro lado, los alumnos creen que sus exámenes no influyen demasiado en sus calificaciones finales de las asignaturas.

Se concluye que los estudiantes se esfuerzan por obtener excelentes calificaciones y persisten hasta conseguir sus objetivos de aprendizaje propuestos. Sin embargo, su interacción con sus docentes y compañeros es baja aunque eso no influye en su compromiso y desempeño académico. En consecuencia, y en función de los resultados, se cree importante elaborar talleres que involucren la participación de los alumnos y docentes con miras a fortalecer el trabajo colaborativo, por un lado, como también para incrementar el pensamiento creativo, por la otra.

Referencias: