En este momento les presentamos la segunda entrevista que hemos tenido la oportunidad de realizar con la psicóloga argentina María Silvina Rode. Si en la anterior entrevista nos habló sobre el psicólogo en el ámbito laboral en su país, hoy les hablará sobre los antecedentes del concepto de pregunta que utiliza el coaching, una interesante herramienta que ella utiliza en su práctica como psicóloga. Esta es la primera parte de dos, en la segunda abordará el aporte del coaching a la psicología laboral. Les dejamos con esta interesante entrevista.

1.- ¿Qué es el coaching?

El coaching  procede del verbo inglés to coach, «entrenar»)  y es un método que consiste en acompañar, entrenar a una persona o a un grupo de ellas, con el objetivo de conseguir cumplir metas o desarrollar habilidades específicas.

2.- ¿En qué se basa, brevemente?

En una conversación el cual el coach o entrenador genera las condiciones para que la persona o grupo implicados en dicho proceso busquen el camino para alcanzar los objetivos fijados usando sus propios recursos.

3.- ¿El coaching es una disciplina, de dónde toma sus aportes?

El coaching es un método, una disciplina que toma aportes de la psicología positiva, cognitiva, PNL programación neurolingüística, biología, física cuántica, filosofía.

No es psicología, ni es considerada una ciencia, de tal manera que no debería inquietar. Lo que ocurre es que muchas personas realizan un curso y ofrecen soluciones terapéuticas. El coaching no es una terapia, tampoco es mentoring, ni brindar consejos, tal como lo haría un amigo.

4.- ¿En qué ciencias se basa originariamente, cuál es su valor?

Nos gusta  pensar esta disciplina, en relación al valor de la pregunta, que es un tema que rescata la disciplina del coaching y que nace en la filosofía, ciencia madre de todas las demás.

Jaspers en su libro “¿Qué es la filosofía?” expresa que la filosofía es ir de camino, es preguntar más que responder. La filosofía impulsa a una auténtica comunicación, es decir, a una comunicación “de existencia a existencia”.

Platón decía que el asombro es el origen de la filosofía. En cambio Aristóteles decía que es la admiración lo que impulsa a los hombres a filosofar.

Luego del asombro y de la admiración viene la duda, concepto que es tomado por Descartes, quien decía  que el objetivo del conocimiento y que consiste en rechazar como inadecuadas todas aquellas creencias de las cuales pueda plantearse alguna duda.

A Descartes se lo conoce por una frase que se popularizó que es «Pienso, luego soy», «Pienso, luego existo». Para Descartes, el concepto «pienso» es muy amplio, no se refiere simplemente a lo que nosotros llamamos el pensamiento, como pura reflexión y búsqueda de un conocimiento. Se trata de toda la actividad mental que tiene un ser humano: la duda, la vacilación, la certeza, incluso los sentimientos como la ale­gría y el reconocimiento.  Si estoy dudando existo, si estoy perplejo existo». Es decir, a partir de cual­quiera de los movimientos intelectuales, anímicos, espirituales, llega a la conclusión de que al menos eso es seguro: existe.

El coaching, toma aportes también de la psicología existencialista, de allí que privilegia el aquí y ahora, como eje temporal, tal como la escuela Gestáltica.

5.- ¿Qué aporta la disciplina, en la persona?

El coach colabora en que la persona se haga una pregunta, dude, se asombre,  juicios, desarme certezas y creencias que lo limitan, tal como un filósofo.

6.- ¿Nos podría contar sencillamente en qué se basa un encuentro?

El coaching, es una conversación que no se basa en ahondar en el pasado, sino en el aquí y ahora y expresa que las emociones y los juicios son los que llevan a actuar a una persona de determinada manera. Revisando cuáles son sus creencias y emociones subyacentes, podemos ayudar a que la persona cambie su forma de actuar, tenga otra experiencia de sí mismo, pueda salir de la queja y se responsabilice de su accionar. (Toma tanto aspectos del racionalismo, como del empirismo, porque se basa en desafiar juicios, para modificar la conducta)

7.- Teniendo en cuenta que adhiere a la filosofía y que relaciona el origen del coaching con la pregunta, tal como se hacían los griegos, ¿qué lugar se le da al concepto de responsabilidad, desde esta práctica de esta disciplina?

Siguiendo la línea de la filosofía,  Kant intentó una especie de resumen de la filosofía moderna, replanteando los problemas del racionalismo y del empirismo. Su conclusión fue que el racionalismo terminaba en el dogmatismo y el empirismo en el escepticismo. La filosofía tenía que llevar a una crítica de la razón por la razón misma, someter a esta a juicio para poder valorar sus derechos, posibilidades y límites. Lo mismo que sucede en la práctica del coaching: someter a juicio las creencias, para desentrañar las posibilidades y límites de la persona que consulta.

Kant es uno de los filósofos que habla de la responsabilidad, concepto que también toma la disciplina del coaching, como nuclear.

En la tradición kantiana, la responsabilidad es la virtud individual de concebir libre y conscientemente los máximos actos posibles universalizables de nuestra conducta.

Nietzsche también toma el concepto de responsabilidad  y expresa que es esencial en el ser humano, ya que no es por cuestiones divinas lo que nos sucede, es por nuestras decisiones.

Lo que propone el coaching es ayudar a que la persona se “mueva” de la posición pasiva de víctima, siendo responsable de su propio accionar.

Lo que se llama coaching, tiene su historia y su método en la pregunta que nace con los griegos. No hay nada nuevo bajo el sol.

8.- ¿El coaching toma aportes de la filosofía moderna?

Sí, Nietzsche pensemos que fue uno de los mayores críticos de la civilización occidental y  mediante el análisis psicológico, detecta el fenómeno del nihilismo detrás de todos los grandes valores de nuestra cultura.

La disciplina del coaching si bien no es nihilista, intenta desafiar aquellas creencias que están enraizadas en nuestra historia y que muchas imposibilitan a la persona para que accione de una manera diferente.

Nietzsche defendió la realidad del “mundo aparente”, del devenir, idea que toma de Heráclito. Dentro de su crítica a la metafísica occidental, entiende Nietzsche junto con Ortega y Gasset que no existen las “verdades en sí” sino sólo perspectivas, interpretaciones.

9.- ¿Cuál es el mayor aporte que rescata el coaching de la filosofía de Nietzsche?

La disciplina del coaching, toma el concepto de perspectiva, para explicar que no hay verdades absolutas. La realidad es interpretación. El ser humano interpreta el mundo y la realidad desde su propia perspectiva. Parte para esa interpretación de unos conocimientos adquiridos y de una personalidad heredada. Recordemos la famosa sentencia de Ortega y Gasset, “yo soy yo y mis circunstancias”.

10.- ¿Podría darnos un ejemplo práctico del modelo interpretativo?

Para ejemplificar el modelo interpretativo es buena la metáfora del artesano.

El artesano interpreta la realidad con cada trabajo, construye un ser diferente desde sus propias facultades y conocimientos. El artesano no repite, crea en cada construcción, y esa creación supone un cambio gradual. El artesano va evolucionando con el tiempo, mejorando su producto, microinnovando con cada acción. El cambio forma parte de su naturaleza, pero no un cambio sin sentido, sino un cambio interpretado, fruto de su enfrentamiento con el objeto que crea, con su idealización personal del mismo y su forma de interpretarlo. Y lo que es más importante, el artesano es un actor social, que se nutre y alimenta un conocimiento tradicional y común.


María Silvina Rode es una psicóloga con una dilatada experiencia profesional, experta en selección de personal y consultoría a empresas; profesora universitaria y Coach. María Silvina es directora de consultora Creare RH en donde, además, desarrolla diversos cursos de formación impartidos de manera presencial y a distancia. Pueden contactarse con María Silvina en info@crearerh.com.ar y a través de la página web de Creare RH donde podrán conocer las actividades y servicios de la consultora http://crearerh.com.ar/.