En la década de los 20´s Politzer formó parte de un grupo de filósofos que se propuso criticar la filosofía tradicional. En sus primeros trabajos se dedicó a analizar la psicología buscando las razones de su carácter pre-científico; criticó ampliamente la metapsicología freudiana argumentando que esto englobaba psicologías mitológicas y pre-científicas que se caracterizaban por obtener como objeto de estudio, elementos completamente alejados de la realidad. De su trabajo emerge “Critica de los fundamentos de la psicología”, texto de 1927. Politzer se separa del grupo de filósofos al que pertenecía y crea la Revista de Psicología Concreta, que se publica entre 1928 y 1929, Politzer se plantea, como punto de partida, la necesidad de la unidad de la psicología: “No pueden existir distintas psicologías para los mismos hechos”.

Politzer sitúa la psicología clásica dentro de la tradición animista, es decir, lo que se estudia es el alma o cualquier concepto que actúe de la misma manera que el alma; Politzer pretende eliminar cualquier concepto abstracto que no tenga que ver con el drama. El drama es lo que fundamenta la psicología concreta y materialista, el drama es: “el conjunto de los hechos humanos considerados en su relación con el individuo humano, es decir, en tanto que constituyen la vida de un hombre y la vida de los hombres”. Según Politzer, la tradición dramática estaría representada por el conocimiento de la vida cotidiana; a la propuesta de Politzer sobre la tradición dramática le faltaría consagrarse como una ciencia que permitiera poner en evidencia las determinaciones individuales de los actos y sentimientos de las personas. Esto sería el estudio central de la psicología concreta.

Para Georges Politzer, la psicología no estudia los hechos particulares de las personas, sino que se contenta con procesos generales que nunca se ponen en relación con la vida de los sujetos; según Politzer los hechos psicológicos se pueden dividir en libres y estandarizados. Los primeros pueden acontecer o no en la vida de una persona, “aparecen en el curso del desenvolvimiento de la vida individual a continuación de tales o cuales determinaciones”. Como dice Politzer: “es así como un hombre joven, buen mozo, rico e inteligente puede casarse o no con una muchacha fea, pobre y nada inteligente”. Los hechos estandarizados son, por lo tanto, hechos que deben ocurrir sí o sí en la vida de la persona.

El plan de trabajo de Politzer incluía la escritura de tres libros y un ensayo, de los libros solo alcanzó a publicar uno, que trata del psicoanálisis, para él el intento más cercano a la superación de la psicología clásica fue el psicoanálisis, intenta buscar lo que hay de rescatable y de descartable en el psicoanálisis, y procura demostrar cómo Freud nunca pudo superar los límites de la psicología clásica, “La Interpretación de los Sueños”, texto de Freud, será el objeto de estudio detallado por Politzer, y lo primero que él observa en la interpretación Freudiana, es precisamente eso, que haya algo para interpretar y que esa interpretación está relacionada con la vida de la persona que sueña. Para Politzer esto se vincula con el concepto de drama, el psicoanálisis pone al sueño y al soñar en un plano humano. En el psicoanálisis la memoria no se reduce a meras reacciones químicas de alguna glándula, deja de ser memoria, para ser recuerdo de hechos vividos o experimentados por las personas. Para Politzer el psicoanálisis se aleja de la clásica introspección en la que el sujeto se autoexamina, el psicoanálisis introduce el relato, para buscar el sentido de los actos de las personas, pero esto lleva a Politzer a negar el concepto de lo inconsciente, para él, el sujeto analizado, sabe y conoce lo que le pasa pero no lo puede interpretar correctamente.

Politzer culmina su libro, afirmando que Freud se empantana al expresar sus teorías con extrema confianza en la psicología clásica, y menciona: “Freud es tan sorprendentemente abstracto en sus teorías como concreto en sus descubrimientos, ya que introduce las fantasías fisiológicas, energéticas y cuantitativas”.

REFERENCIAS

  • Politzer, Georges. Psicología Concreta. (1965). Argentina. Editorial Jorge Álvarez.
  • Politzer, Georges. Crítica de los fundamentos de la psicología. (1969). Barcelona. Editorial Martínez Roca.