El siguiente escrito busca contestar tres preguntas claras al momento de hablar de ética empresarial, la primera de ellas es definir dicho concepto, la segunda es describir cómo se mide  y por ultimo conocer cómo se puede gestionar la ética empresarial en una organización.

Según Cortina (s.f) citado por Locano (2002) la ética desde la empresa es definida como:

“un grupo capaz de generar riqueza, de responder a unas necesidades sociales y de evaluar las dimensiones de su productividad. Y será así en la medida en que se plantee como una institución legitimada en el marco de unos valores éticos, compartidos quienes se relacionan con ellas, desde los trabajadores hasta los directivos pasando por los proveedores y los clientes”

En otras palabras, la ética se da cuando una sociedad tiene una misma visión del mundo, generando por sí misma unos principios que guiarán la conducta del individuo dentro de una sociedad, donde se posee la capacidad de prever el futuro; sin embargo aquí nace una gran inquietud ¿todas las empresas tienen ética?, pues estamos hablando del principio que la empresa está para captar riqueza sin importar ciertas consecuencias o podemos delimitar la pregunta ¿Por qué unas empresas tienden a tener más responsabilidad social que otras?

Para algunas personas la etica tiene una relación con lo moral:  “para mí lo moral tiene que ver con la religión” después se habló cómo se fue transformando la visión de empresa y de principios a medida que han transcurrido los siglos. Por ello se hace necesario hablar de Kohlberg, quien fue que habló del famoso desarrollo moral, pues bien, este autor tiene como primicia hablar de unos estadios de la moral desde el desarrollo del individuo.

Pero,  así como Kohlberg habla de estadios en la moral, ¿se podría pensar en estadios para la ética? donde la primicia esté en el desarrollo histórico de las organizaciones y, si partimos de esta punto, se podría afirmar que toda organización es ética.

Pues si una organización sólo piensa en captar dinero a toda costa y quizás pagar algunas multas por contaminar el medio ambiente, se estaría hablando de un primer estadio de ética, o si una organización le da más valor a ciertos principios que a otros, sería otra división de estadios éticos.

Ahora bien, si hablamos de estadios éticos, ¿cómo lo podemos medir?, Abbott (1979) habla de tres tipos de evaluación: modelo de contabilidad social, donde se analiza la empresa cuánto invirtió en responsabilidad social, y cuyos límites del modelo está en la ausencia de datos confiables y la evaluación del impacto.El segundo modelo es de la escala de reputación, donde se realizan encuestas ya sea a los directivos, como a público general, cuyo límite se encuentra en una evaluación de perspectiva y no de objetividad y el último modelo es el de análisis de contenido que, cuyo nombre lo dice, es realizar un análisis a la documentación de la empresa sobre este aspecto y después compararlo con otras organizaciones lo que genera el límite de un método muy “delimitado” (para el investigador cuantitativo).

Teniendo en cuenta la primicia de estadios éticos dentro de las organizaciones, pensaría que es tiempo de hacer estos mixtos (de corte cuantitativo como cualitativo), pues esta combinación genera que los datos encontrados sean más fuertes y, además también entrega un análisis de mayor profundidad; quizás el análisis de contenido con un modelo de contabilidad midiendo el impacto ambiental y/o social seria uno de los más adecuados.

Ahora bien, al momento de hablar de cómo se gestiona la responsabilidad social en una compañía Blanchard (1997) habla sobre el proceso de la administración por valores (APV) la cual consta de tres fases, la primera de ellas, es definir y/o aclarar los valores, el propósito y la misión de la empresa, la segunda fase es generar una estrategia de comunicación dentro de la compañía, la siguiente fase es alinear las prácticas cotidianas con la misión y los valores organizacionales.

Blanchard (1997) afirma que las empresas a veces concluyen que sus trabajadores trabajan de acuerdo con los valores empresariales cuando los trabajadores memorizan y repiten en las evaluaciones los valores de la compañía. Pues bien, para que un sujeto guie su conducta lo primero que hay que hacer es buscar la interiorización del concepto, donde una de las formas más efectivas es por el jalonamiento como lo planteo Vygotsky o por medio de un discurso, ya sea hegemónico o subalterno, como lo habló Foucault.

Y es que para generar la interiorización de un discurso hay que ser congruentes en el mismo, pues se puede evidenciar cómo los discurso de las organizaciones, del gobierno y del estado en sí, hay un gran problema al momento de hablar de responsabilidad social, pues si nos referimos al gobierno, este dice, “señor empresario si usted tiene responsabilidad social, tendrá descuentos en sus impuestos” este acto es un incentivo o es enviarle un doble mensaje a la organización, “necesito que sea responsable, y la única forma para que sea responsable es bajarle sus impuestos”, en la organización se desprenden varios discursos “seamos responsables para pagar menos impuestos”; convirtiendo este acto en una simple forma de seguir captando dinero.

O como paso en una empresa del sector textil, cuya idea primaria fue contratar personas en condición de discapacidad (personas con discapacidad auditiva) como una forma de responsabilidad social y al pasar de los meses se dieron cuenta que la producción aumentó al incorporar estos trabajadores, pues se dieron cuenta que estas personas al no poder comunicarse mediante la voz, no se distraían hablando con las demás trabajadoras, así que el discurso que al principio fue sano se convirtió en: “las personas con discapacidad nos convienen más, pues no sólo aumentan la productividad si no que mejoró el clima pues se disminuyó el chisme, y por si fuera poco, no pagamos tantos impuestos”

Pero que tal si iniciamos de hablar de responsabilidad social con dinamicas cotidianas: “gracias por tu trabajo (…) veo que estás enfocado en tus actividades diarias, muchas gracias” que si un trabajador le dice “tengo a mi hijo/a enferma”, a la organización que le cuesta hacer una llamada a la familia del empleado “tu esposo me dijo que tenía el/la hijo/a enfermo/a ¿Cómo sigue?

A veces pensamos que sólo seremos responsables socialmente cuando tengamos dinero, y podamos hacer las grandes transformaciones sociales y no nos estamos dando cuenta que con acciones “simples” hacemos grandes cambios.

Por ultimo hay que recordar que para transformar, hay que volver a nuestra historia, hay que llegar a la práctica del parqueo y desde luego dejar de hablar de sostenibilidad y hablar de AUTO-sostenibilidad.

Referencias

Abbott, R y Joseph Monsen. (1979)On the measurement of corporate Social Responsibility: Sel-Reported Disclosures as a Method of Measuring Corporate Social Involvement.En The academy of Management Journal, Volume 22, Issue 3 (Sep, 1979), 501-515.

Blanchard, Ken y Michael O’connor.(1997) Administración por valores. Bogotá: Norma.

Locano, Fernando (2002). Gestión Empresarial y Desarrollo Sostenible. Bogotá: Universidad del Rosario. Serie: Borradores de Investigación.

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