En estos tiempos las personas buscan reinventarse no tan solo para salir de la situación actual sino también para mejorar en su desarrollo personal y ver nuevos horizontes. Varias personas han sufrido pérdidas, otras se han adaptado del trabajo presencial al home office. Todo esto ha conllevado que busquen nuevas estrategias para cambiar el rubro de las empresas y se creen nuevos puestos de trabajos, de tal manera que la empresa siga manteniéndose en el mercado.

Ante esta coyuntura varias personas decidieron crear su propio negocio. Unos tuvieron éxito y y otro no. Lo cual, nos lleva a hacernos la siguiente pregunta: ¿Hay alguna diferencia entre los emprendedores exitosos de las demás personas? Para resolver esta duda primero veremos qué características tienen los emprendedores.

Según Sopón, Salazar y Vera (2017) las investigaciones se enfocaron en conocer las características de los emprendedores, las cuales se centran en tres preguntas: ¿Inciden las características psicológicas, sociológicas, hereditarias, del entorno y educativas en el desempeño de los colaboradores? De incidir, ¿Las características están presentes antes de llevar a cabo el emprendimiento? y; ¿Cómo pueden estas características ser medidas antes de la creación de unas empresas?

En primer lugar, explicaremos como empieza el emprendimiento para tener una visión más amplia del proceso y luego comprender la personalidad del líder emprendedor. El emprendimiento es una decisión que toma una persona para poder hacer que sea real una idea que tiene. Al respecto Empleabilidad UPN (2018) sostuvo que para realizar un emprendimiento hay que tener en cuenta los siguientes aspectos, a) Primero es tener la decisión de hace algo, tras ello mantener en pie lo iniciado, y posterior a ello empezar a liderar, b) La característica más importante de un líder es que sea íntegro y lleno de valores, una persona que piense primero en el bienestar de los demás, c) Para comenzar a liderar, es necesario tener dos puntos importantes: Decisión y acción.

Lo anteriormente mencionado se puede resumir en “Lo primero es tener la decisión de hace algo, tras ello mantener en pie lo iniciado, y posterior a ello empezar a liderar”. Se infiere que es vital tener iniciativa para realizar un emprendimiento aparte de tener los recursos y capacidades necesarias con el fin de que el negocio sea exitoso.   

Todo líder emprendedor tiene un perfil flexible, es de mentalidad abierta a las personas y el cambio, se caracteriza por ser un orientador eficaz hacia el logro de proyectos y logra posicionarse por su carisma. Es aceptado por los participantes y satisface las necesidades de los colaboradores logrando el cumplimiento de los objetivos propuestos (Vargas, 2010).

El ser de mentalidad abierta nos ayuda a tener mejor comunicación con los demás y aceptar cambios para realizar de manera distinta las actividades, trayendo como consecuencia que los objetivos sean alcanzados de manera óptima o sobresaliente. Por tal razón es importante que las habilidades blandas sean parte de la personalidad del líder emprendedor.

Se requieren ciertas competencias para lograr ser un líder emprendedor. Estas son: a) las competencias de oportunidad (búsqueda de oportunidades y el desarrollo de las mismas); b) las competencias de organización (habilidad de liderar, controlar, monitorear, organizar y desarrollar los recursos internos y externos de la empresa, c) las competencias estratégicas (capacidad del emprendedor para establecer la visión, objetivos y establecer estrategias para la compañía), d) las competencias sociales (comunicación oral y escrita, persuasión y la habilidad de construir relaciones de manera interna y externa a la empresa), e) competencias de compromiso (compromiso y proactividad y, f) las competencias conceptuales (capacidad de análisis, capacidad para aprender, toma de decisiones y resolución de  problemas).

En conclusión, es necesario primero tomar la decisión de emprender y luego verificar que tan desarrolladas están nuestras competencias. Además de ser resilientes y perseverar a pesar de todos los obstáculos que puedan presentarse. En esta coyuntura hay diversas maneras de capacitarse y oportunidades para poner en marcha un negocio, solo hay que ver desde otra perspectiva la situación y atreverse.

Referencias