Desde el comienzo de toda nuestra  historia siempre ha existido un ánimo  inherente al ser humano por comprobar la verdad absoluta, por más difícil que esto sea o parezca. La ciencia y las religiones han tratado de dar  algunas respuestas, no obstante la relación entre estos dos saberes no siempre ha sido la más cordial.

El eminente teórico de la psicología transpersonal  Ken Wilber (1996)  en su libro “Brief history of everything” (Breve historia de todas las cosas)  detalla su teoría de los cuatro cuadrantes, en la cual expresa cuatro formas válidas  paralelas, con distintos criterios de validez, para entender una “verdad”. Estas cuatro facetas o caras no pueden ser reducidas a un solo cuadrante, ya que se focalizan en distintos paradigmas para medir o interpretar esta “verdad”.  Estos cuadrantes representen el  exterior, el interior,  lo singular y lo plural. Es por esto que existen tantos malos entendidos a la hora de expresar una verdad absoluta, ya que estaría en un solo cuadrante.

Los cuatro cuadrantes se desglosan en interior-individual, exterior-individuales, interior-colectivo, exterior-colectivo y el autor  recomienda tomar en cuenta todos los cuatro cuadrantes de una manera integral y no quedarse con sólo un cuadrante, como comúnmente lo hacemos con la ciencia (cuadrante exterior-individual), ya que esto reduciría considerablemente esta verdad. A continuación se explica la naturaleza y paradigma de cada cuadrante:

Interior-Individual. Este cuadrante pertenece al plano subjetivo, a lo hermenéutico, a la consciencia y al mundo interior. Aquí es donde se desempeñan las teorías de psicología profunda y la terapia propiamente tal, por medio de la interpretación. Un experto del cerebro puede llegar a saber todo de mi cerebro, por exámenes electroencefálicos y resonancias magnéticas y aún así ignorar hasta el más mínimo de mis pensamientos. El  lenguaje de este cuadrante es en primera persona del singular (yo), y su criterio de validez es la veracidad.

 Exterior-Individual: Este cuadrante representa la epistemología positivista, lo externo, lo objetivo, lo empírico. En este cuadrante se podría describir el sistema límbico y sus funciones objetivas muy detalladamente, no obstante no ofrecerá una descripción de las emociones, ya que las emociones pertenecen al cuadrante Interior (subjetivo). Este cuadrante trata de la verdad objetiva de la ciencia y de su comportamiento. Terapias  como las cognitivas conductuales y de condicionamiento clásico y operante, pertenecen a este cuadrante. Su lenguaje es en tercera persona (ello), y su criterio de validez es la precisión de la descripción: coincide lo observado con lo expresado (este cuadrante del “ello” fue diferenciado por Kant (2005) mediante su obra Crítica de la razón pura). 

Interior-Colectivo: Este cuadrante se relaciona con lo moral, religioso y cultural. Cultural entendido como: conjunto de valores, significados, visión de mundo e identidades interiores compartidas por los que participan de  esas comunidades colectivamente (Wilber, 1996). Por ejemplo, en “la danza a la lluvia”, este cuadrante se preocupará del significado de esta danza, la valoración como celebración de la sacralidad de la naturaleza y forma de pedir a la divinidad que bendiga la tierra con lluvia (Wilber, 1996). Su lenguaje es en primera persona del plural (nosotros), y su criterio de validez consiste en la rectitud (este cuadrante del “nosotros” fue diferenciado por Kant (2008) mediante su obra Crítica de la razón práctica). 

Exterior -Colectivo: Este cuadrante se relaciona con lo social, entendido como formas materiales e institucionales externas de la comunidad (socio-económico, códigos de escritura, estilos arquitectónicos) (Wilber, 1996). La teoría de los sistemas pertenece a este cuadrante. Utilizando el ejemplo anterior de “la danza de la lluvia”, este cuadrante se interesa de descubrir la función con la  que cumple la danza en la conducta global del sistema social. Es decir no le interesa el significado, sino el papel que desempeña dentro del sistema social. Es el cuadrante de la verdad  inter-objetiva, efectiva y de las ciencias sistémicas. Su lenguaje es también en tercera persona (ellos), y su criterio de validez consiste en el ajuste funcional o efectividad (este cuadrante del “ellos” es una extensión del “ello” y fue diferenciado por Kant (2005) mediante su obra Crítica de la razón pura).

Son  estos distintos caminos de la verdad, los  que nos llevan más allá de nosotros, fuera de nosotros mismos, y nos obligan a refrenar  nuestro egocentrismo y adaptarnos a verdades cada vez más amplias y más profundas (Wilber, 1996).

Bibliografía: 

Kant, Inmanuel. Crítica de la razón pura. Madrid: Taurus, 2005. 

Kant, Inmanuel. Crítica del juicio. Barcelona: Espasa libros, 2006a. 

Kant, Inmanuel. Crítica de la razón práctica. Buenos Aires: Losada, 2008. 

Wilber, Ken. Breve histórica de todas las cosas. Barcelona: Kairos, 1996.