Durante la práctica más formal de mindfulness -la meditación- logramos conectar con nuestra mente y comenzamos a conocerla como nunca antes. Somos conscientes de la velocidad a la que es capaz de llevarnos de un pensamiento a otro, nos hace revivir recuerdos pasados sin importancia o nos lleva a pensar lo que haremos mañana, alejándonos siempre del ahora, del presente.

Para mí la meditación es una herramienta de auto-conocimiento esencial, que es capaz de conectarme con mi cuerpo para después poder trascenderlo, me ayuda a comprender que la realidad física solo es una faceta de este universo energético y consciente en el que vivimos, me ayuda a ir más allá de mi propia mente y limitaciones para experimentar la energía que se distribuye por mi cuerpo, para des-identificarme de mí misma, de esta construcción que he creado a lo largo de mi vida y que siempre he creído que estaba arraigada en mi mente y cuerpo. La meditación me lleva a lugares y temas que nunca me había planteado, me abre a mi espiritualidad y parte más mística, ahondando en partes de mí que había ocultado por mucho tiempo.

En este viaje que he emprendido desde que comencé a practicar mindfulness y meditación, soy más flexible conmigo misma, no me apego tanto a mi seres queridos, he aprendido a no creer todo lo que dice mi mente y a observarme más de cerca, sabiendo que todo fluye, nada permanece y que hoy puedo pensar y creer una cosa y dentro de un año pensar y sentir otra, porque el sendero espiritual que ahora tránsito, abre mi mente y corazón ante lo desconocido.

En el último año he sentido un profundo crecimiento espiritual y cuanto más aprendo, el universo trae a mí nuevas experiencias, nuevos retos y nueva información que antes desconocía. Uno de los temas que ha traído hasta mí, ha sido el de la coherencia cardíaca y si bien hacía años que ya había oído hablar de ello, en este último año han sido muchas las fuentes de información que me han llevado a este tema.

El Instituto HeartMath, lleva 28 años estudiando científicamente el corazón y su importante contribución a la salud física y emocional. Desde esta organización, han hallado algunos resultados sorprendentes acerca del corazón que hoy quiero compartir contigo, pues de este modo sabrás que tu cerebro es importante, pero que tu corazón también se comunica e influye en la energía que llevas contigo cada día y que compartes con los demás. Algunos resultados muy interesantes en torno a este tema, son:

  • Nuestro corazón tiene neuronas independientes de las del cerebro. Está compuesto por unas 40.000 neuronas que se comunican con zonas subcorticales del cerebro, manteniendo una comunicación emocional constante. También se sabe que el corazón envía más información al cerebro de la que el cerebro le envía a éste (1).
  • Reaccionamos emocionalmente antes con nuestro corazón que con nuestro cerebro.
  • El corazón crea un campo electromagnético que se expande más allá de nosotros, irradiando esa energía hacia nuestro entorno y otras personas. Uno de los descubrimientos más interesantes, es que esta señal electromagnética que envía nuestro corazón, es captada por otras personas y animales que nos rodean (2).
  • El campo electromagnético que crea nuestro corazón con su latido constante, contiene información emocional muy importante que es comunicada a nuestro cuerpo pero también a nuestro entorno y a las personas que nos rodean, de modo que cuando nos relacionamos con otras personas, estamos intercambiando información emocional invisible e inconsciente a través de los campos magnéticos que generan nuestros corazones (3).
  • El corazón tiene un papel muy importante en la sincronización de todos los órganos y sistemas del cuerpo, promoviendo así un funcionamiento más armonioso (2).

Al tiempo que comenzaron a obtenerse estos resultados, el grupo de investigación del Instituto HeartMath se dio cuenta de que las emociones negativas que sentimos, tienen la capacidad de desincronizar por completo el funcionamiento del sistema nervioso , alterando la frecuencia cardíaca, lo que lleva a que nuestro cuerpo inicie la respuesta de estrés. Sin embargo, emociones positivas como el amor, la empatía, compasión o gratitud, tienen la capacidad de equilibrar nuestro sistema nervioso, crean una frecuencia cardíaca armónica y suave, lo que reduce el estrés experimentado, fomentan una gran claridad de pensamiento y permiten la regulación emocional (2).

De este modo descubrieron la coherencia cardíaca, que no es otra cosa que estados de estabilidad y sincronización entre la frecuencia cardíaca y el ritmo respiratorio. Podemos crear coherencia cardíaca en nuestro cuerpo por medio de la respiración, de tal modo que nuestra respiración, el latido del corazón y el funcionamiento de nuestro cerebro, están sincronizados (4).

La coherencia cardíaca produce ciertos cambios en nuestro cuerpo, entre ellas (5):

  • Nuestro corazón muestra un patrón de ritmo cardíaco de elevada amplitud y una baja frecuencia (0,1Hz), lo que es indicativo de armonía entre el sistema nervioso autónomo simpático y parasimpático, equilibrio esencial en la respuesta frente al estrés.
  • La respiración que acompaña este estado es de 5 a 7 respiraciones por minuto.
  • A nivel inmunológico y hormonal, la coherencia cardíaca promueve la segregación de dehidroepiandrosternona (DHEA), una hormona del crecimiento que renueva la energía corporal y equilibra la presencia de cortisol en el organismo -la hormona del estrés-.
  • A nivel neurofisiológico, cuando se produce la coherencia cardíaca, el electroencefalograma muestra una sincronización en el ancho de banda alfa, lo que se experimenta como un estado de alerta relajado.

Ahora probablemente te preguntarás qué conexión hay entre la meditación, el corazón y el cerebro. Pues bien, la meditación es la herramienta que permite crear esa coherencia cardíaca de la que te he hablado y para que puedas comenzar a conectar con tu corazón y crear ese espacio en tu cuerpo y mente para sentirte completo y en sincronía, comparto contigo una breve meditación basada en la coherencia cardíaca (después de las citas, más abajo, encontrarás la medticación que la autora ha compartido).

(1) Gross, J.J. (2015). Emotion regulation: current status and future prospects. Psychological Inquiry; 26:1-26. DOI: 10.1080/1047840X.2014.940781.

(2)Childre, D., Martin, H., Rozman, D., McCraty, R. (2017). La inteligencia del corazón. Cómo conectar con la intuición del corazón. España, Ediciones Obelisco.

(3)McCraty, R (2015). Science of the Heart – volume II. Exploring the role of the heart in human performance. USA, Heartmath Institute.

(4)McCraty, R., Zayas, M.A. (2014). Cardiac coherence, self-regulation, autonomic stability and psychosocial wellbeing. Frontiers in psychology; 5, 1090: 1-13. DOI: 10.3389/fpsyg.2014.01090.

(5)Edwards, S.D. (2015). Heartmath: A positive psychology paradigm for promoting psychophysiological and global coherence. Journal of Psychology in Africa; 25(6): 1-15. DOI: 10.1080/14330237.2015.1078104.

MEDITACIÓN DE COHERENCIA CARDÍACA

Cierra suavemente los ojos y céntrate en tu respiración, que es lenta y calmada… tomas aire por la nariz y lo expulsas también por la nariz… sientes el frío aire entrando en tu cuerpo y oxigenando todos tus órganos y eres conscientes del aire caliente que sale por tu nariz cuando espiras…

Ahora, dirige tu atención a la zona del corazón y el pecho, posa tu mano sobre él para sentirlo más claramente… continúa respirando de manera natural, sin forzar tu ritmo respiratorio y visualiza cómo las inspiraciones y espiraciones atraviesan tu corazón, casi como si respiraras a través de tu corazón… 

Las inspiraciones y espiraciones, permiten al corazón purificarse en ese aire tranquilizador… Observas el corazón que late libre de ataduras, acompasando su ritmo al de la respiración, lento y calmado…

Ahora, concéntrate en la sensación de calor o expansión del pecho, acompañándola con la respiración… Evoca un un sentimiento de reconocimiento o gratitud y siente cómo esta sensación invade todo tu pecho… Los sentimientos de gratitud y amor, son los que alimentan al corazón… Ese sentimiento de amor y gratitud puede ser hacia uno mismo, otras personas o la humanidad en general… Visualiza aquellas cosas que te hacen sentir feliz, pleno y lleno de agradecimiento por la vida…

Disfruta de esta sensación de profunda relajación y conexión con tu cuerpo y toma tres respiraciones profundas… Cuando te sientas preparado, puedes abrir los ojos lentamente y mover tu cuerpo para volver a la realidad… recuerda no levantarte muy rápido para evitar mareos.

Este artículo fue escrito por Elena Alameda Jackson, Licenciada en Psicología Clínica y de la Salud.  A Elena la pueden contactar en su perfil de We Doctor: https://tuconsulta.we-doctor.com/agenda/3080192