El Síndrome de Tourette (ST) es un trastorno del neurodesarrollo, es decir de tipo neurobiológico, y cuya principal característica es que se basa en la aparición de tics motores y fónicos (simples y complejos). Este síndrome es más común en hombres que en mujeres y no presenta características físicas destacables.

Los mencionados tics son involuntarios, oscilantes en tipo e intensidad, aunque normalmente van precedidos de una sensación premonitoria.

Este síndrome puede dar lugar a que la persona presente dificultades a nivel social, académico o laboral ya que la persona muchas veces no puede controlar estas vocalizaciones o movimientos recurrentes y además hay aún hoy día muchos mitos y falsas creencias sobre esta sintomatología.

Un poco de historia

Aunque el nombre actual del síndrome se debe al neurólogo francés Gilles de la Tourette quien describió con éxito la enfermedad a finales del siglo XIX, las primeras descripciones se remontan aproximadamente al año 200 d.C.

Bases neurobiológicas

Los últimos estudios subrayan una interrelación entre el córtex frontal, los ganglios basales y el tálamo, una desregulación de los circuitos motores corticales y subcorticales, lo que se conoce como circuitos córtico-tálamo-estriados que son los encargados de los procesos motores y cognitivos ante cualquier respuesta voluntaria y que al fallar pueden surgir los síntomas como la ansiedad, la hiperactividad, la impulsividad, las obsesiones o los tics.

También en este síndrome están implicados los ganglios basales  donde en este síndrome existe también una disfunción importante en el sistema dopaminérgico.

Comorbilidad

El ST se suele dar también junto a otros trastornos, siendo los más frecuentes el TDAH y el TOC. Además la mayoría de personas que padecen este trastorno tienen un historial familiar relacionado.

Criterios diagnósticos

El criterio diagnóstico se basa principalmente en el manual del DMS-V. Dentro de los trastornos varios de tics, tenemos el de Tourette.

El ST se caracteriza porque tiene un inicio anterior a los 18 años de edad. Otra característica es que lo largo de la enfermedad haya habido diferentes tics motores y vocales aunque no necesariamente a modo simultáneo. Además estos tics aparecen varias veces al día a lo largo de un período de más de 1 año y la alteración no se debe a efectos fisiológicos directos de una sustancia ni a una enfermedad.

Abordaje del ST

El abordaje suele ser a nivel  farmacológico y psicológico. A nivel farmacológico se trata en función de la sintomatología. Lo más común en farmacoterapia es el uso de antipsicóticos clásicos o atípicos, y ya a nivel psicoterapéutico, la terapia individualizada con la que mejor responden los pacientes es con la terapia cognitivo-conductual y que también va a depender de la sintomatología asociada.

Así pues entre otras técnicas la psicoeducación, la reeducación, la exposición y prevención de respuesta o el entrenamiento en reversión del hábito han dado lugar en los últimos años a aumentar enormemente la calidad de vida de las personas afectadas con el ST.

Bibliografía

El trastorno de Tourette a lo largo de la historia. C. Carmona Fernández; J. Artigas Pallarés.  Rev. Asoc. Esp. Neuropsiq. 2016; 36(130):347-362

Neuropsicología del trastorno de Tourette: cognición, neuroimagen y creatividad. R. Espert, M. Gadea, M. Aliño, J. Oltra-Cucarella. Rev Neurol 2017;64 (Supl. 1):S0-S72

https://tourette.org/about-tourette/overview/espanol/ (Asociación Síndrome de Tourette)