En esta oportunidad traemos hasta ustedes la visión de una psicóloga que es, a la vez, musicoterapéuta lo que le permite integrar ambos espacios disciplinares en una sola práctica. Francisca Yousef, nuestra entrevistada, es una psicóloga chilena, con diplomado en terapias artísticas y corporales, y un postítulo en musicoterapia.  Nuestra versátil entrevistada – también ha dado clases de piano – nos entrega una perspectiva rica sobre lo que es la musicoterapia, en este caso interpretada por una psicóloga, enseñándonos sus aplicaciones, prácticas y conceptos.

1.- ¿En qué consiste la musicoterapia?

La musicoterapia es una disciplina, es decir un campo de conocimiento, que investiga las diferentes maneras en que la música y los sonidos, pueden ser utilizados para beneficiar el bienestar humano. Al mismo tiempo, es una profesión que utiliza métodos rigurosos de trabajo, bajo un marco ético, para favorecer una mejor calidad de vida en las personas. Así, el musicoterapeuta puede abordar necesidades físicas, emocionales, cognitivas y sociales de individuos de todas las edades, en contextos de orden comunitario, organizacional, hospitalario, educacional. Las intervenciones pueden estar diseñadas para promover bienestar, manejar estrés, reducir dolor, expresar emociones, desarrollar memoria, mejorar comunicación, promover rehabilitación física,  entre otros.

 2.- ¿Cuáles son los principales antecedentes que ayudan a configurar esta modalidad terapéutica?

Específicamente se originó en Estados Unidos luego de la Segunda Guerra Mundial. Diversos músicos iban a hospitales, a tocar para veteranos de guerra que se encontraban hospitalizados con sintomatología de estrés post-traumático. De este modo, los profesionales de la unidad, fueron notando que la música utilizada de manera terapéutica brindaba una serie de beneficios a este tipo de pacientes.

A partir de lo anterior, se comienza a formar un cuerpo de conocimiento, que se fue nutriendo de distintos campos y disciplinas como: Medicina, psicología, educación musical, neurociencias, psicología de la música, músicología, entre otros.

Posteriormente surgieron las primeras formaciones de Musicoterapia en el mundo y actualmente contamos con carreras de pregrado, postgrado, postítulos y diplomados a nivel mundial.

En Chile particularmente, existen tres formaciones de musicoterapia:

  • Postítulo Terapias de Arte, Mención Musicoterapia, Universidad de Chile.
  • Diplomado en Recursos Musicoterapéuticos para el Abordaje en Salud y Educación, Universidad de Valparaí
  • Diplomado de Extensión «Musicoterapia en Educación» Universidad de Chile.

De estas tres, el postítulo de Terapias de Arte, Mención Musicoterapia,  es la única entidad formadora de especialistas en Musicoterapia del país.

3.- Entendiendo que usted es psicóloga ¿qué elementos de la psicología o de perspectivas teóricas psicoterapéuticas utilizas en tu práctica musicoterapéutica?

Cuando se trabaja en musicoterapia, es relevante tener conocimientos del desarrollo evolutivo, psicopatología y también de diversos orientaciones/enfoques, para tener una visión integral de la persona que se presenta al tratamiento, lo que debemos esperar y aquello que no.

Al igual que en psicología, en musicoterapia también existen orientaciones y modelos de trabajo de vertientes humanistas, cognitivas, psicoanalíticas, transpersonales y neurológicas, entre otros.

El enfoque que se utiliza en el ejercicio profesional, dependerá del espacio laboral en el que estemos insertos, del propio enfoque terapéutico, el motivo de consulta y la persona que llega a sesión. Pero independiente de la orientación, siempre habrá un proceso diagnóstico, un proceso de tratamiento a partir de lo anterior y un cierre cuando se cumplen los objetivos del proceso musicoterapéutico.

4.- ¿Qué es lo que sucede en una sesión de musicoterapia?

 Como mencionaba antes, depende del motivo de consulta, el paciente, el lugar de trabajo y por tanto el encuadre terapéutico que tengamos en ese espacio en particular.

 Por lo general los musicoterapeutas contamos con un set de instrumentos, que forman parte del Setting musicoterapéutico.

En este sentido, si estamos insertos en el contexto hospitalario, probablemente tendremos un carro de instrumentos, que transportaremos de habitación en habitación. Los métodos utilizados serán variados. Es decir, puede que una persona requiera expresar sus emociones y recrearemos una canción significativa para el/ella, o escribiremos una canción, o improvisaremos musicalmente una emoción particular, reflexionando posteriormente para analizar e integrar la experiencia y los elementos que surgieron a nivel musical-emocional-relacional, etc.

Podría ser también que en una sesión, a través de ciertos parámetros musicales, ayudaremos a un bebé hospitalizado, a regular su saturación de oxígeno, frecuencia cardiaca y respiración. Sin embargo ese mismo bebé, podría requerir a lo largo de las sesiones, que se facilite y potencie el vínculo saludable de la triada a través de experiencias musicoterapéuticas.

 En otras palabras, lo que sucederá en una sesión, dependerá del encuadre, el tipo de paciente, los objetivos trazados, y la fase del proceso musicoterapeútico en el que nos encontremos, entre otros.

 5.- ¿Cuánto dura una sesión de musicoterapia?

 Varía. Si trabajamos con bebés prematuros, la sesión puede durar entre 5 a 30 minutos, para no sobreestimular al bebé.

Puede que un niño con dificultades conductuales, por ejemplo,  participe pocos minutos en las primeras sesiones y con el tiempo estas vayan aumentando hasta una hora inclusive, a medida que va logrando mayor permanencia en actividades.

 Con un adulto podemos tener sesiones de 30 minutos a una hora.

Con un grupo terapéutico, las sesiones podrían ser de una hora y media o más.

 Todo dependerá de los tiempos y ritmos de cada persona en su proceso musicoterapéutico, al igual que en psicoterapia.

 6.- ¿Cuánto tiende a durar un tratamiento de musicoterapia?

 No existe un tiempo establecido. En hospitales, por lo general los tratamientos son breves, ya sea porque los pacientes reciben el alta médica o porque fallecen.

 En consulta privada, durará hasta que se cumpla el objetivo terapéutico y como mencionaba, eso dependerá de cada proceso, de los ritmos de cada persona.

 En otras instituciones, dependerá de los plazos que se tienen de atención, etc.

 7.- ¿Qué se experimenta en una sesión de musicoterapia?

 Será diferente para cada persona: placer, introspección, vínculo, encuentro con uno mismo, con otros, posibilidad de expresarse. La verdad es que lo que cada uno experimenta dependerá de lo que está sucediendo en nuestras vidas, de nuestras percepciones, nuestro mundo interno, nuestras vivencias e historia, etc.

 8.-  Desde su experiencia ¿Para quiénes es más indicada y/o efectiva esta forma de terapia?

 Todo aquel que disfrute con la música, sin necesidad de tener conocimientos musicales previos. Esto incluye a mujeres embarazadas, bebés recién nacidos, infantes, niños, adolescentes, jóvenes, adultos, adultos mayores. Desde personas saludables, a personas con enfermedades/condiciones físicas, mentales, neurológicas, etc. 

 Ahora, la musicoterapia ha demostrado efectividad en diversas condiciones de salud, especialmente en el ámbito neurológico y psiquiátrico. En particular se ha mostrado útil en personas con demencia, epilepsia, enfermedad de Parkinson, autismo, rehabilitación de funciones motoras y del lenguaje, funciones cognitivas; también ante síntomas ansiosos, depresivos y dolor en enfermedades somáticas, así como en personas con cáncer. En personas con esquizofrenia se ha encontrado que el tratamiento habitual complementado con musicoterapia es mejor que el tratamiento habitual en varios síntomas, tales como ansiedad, depresión, funcionamiento social, síntomas negativos y positivos, función cognitiva, comportamiento y calidad de vida.

 9.- ¿Según su perspectiva, qué aporta este tipo de tratamiento o desarrollo terapéutico frente al más tradicional psicólogo/a – paciente?

 El involucrarse en una actividad musical, es una de las pocas experiencias que compromete distintas áreas del cerebro de manera simultánea, lo que facilita la participación de una amplia gama de pacientes, favoreciendo aspectos motrices, emocionales, sociales, comunicativos, cognitivos, etc. En sentido, la musicoterapia, es un tipo de terapia que no excluye (a menos que el paciente se encuentre diagnosticado con epilepsia musicogénica).

Además, permite el uso del lenguaje no verbal, sin necesidad de utilizar el lenguaje verbal, abriendo la intervención a aquellos pacientes que tienen dificultad para expresarse verbalmente, o que simplemente no pueden hacerlo.

Esto se debe a que en nuestra profesión,  la música puede ser utilizada como terapia o en terapia. En la primera modalidad, es en la misma música donde se generan los cambios, extrapolándose a otras áreas de la vida de la persona. En la segunda modalidad, la reflexión realizada a partir de la música, permite la resignificación de ciertas experiencias.

Estas modalidades no solo amplían la posibilidad de que distintas personas, con distintas discapacidades, enfermedades, conflictos, etc, puedan asistir, sino que también entrega una manera menos invasiva de aproximarse a temáticas que pueden ser tremendamente traumáticas o complejas.

Por último, pero no menos importante, la participación en experiencias musicales/musicoterapéuticas, hace que se recluten los sistemas motivacionales del cerebro, por tanto aumenta la volición del paciente y la adherencia al tratamiento.

A Francisca Yousef la pueden ubicar en el teléfono  99178743 (Chile) y en su perfil de Linkedin.