Para ampliar el post anterior (y, más en concreto, con el último punto del mismo), tenemos a continuación la segunda parte de aquellas preguntas frecuentes que pueden aparecernos en relación a los Trastornos Mentales Graves. Como podréis observar, tanto las preguntas como las respuestas a las mismas están enfocadas desde el punto de vista de la familia.

Qué puedo hacer para que busque ayuda profesional

En el caso de que nuestro familiar aun no haya acudido al médico (y, por tanto, no tenga un diagnóstico ni tratamiento) hay varios pasos a seguir para aumentar las probabilidades de que nos escuche y acuda a un profesional. Estos pasos son:

  • Hablar con él/ella sobre nuestras preocupaciones respecto a los cambios que hemos observado en su conducta.
  • Preguntarles y mostrar interés por cómo se encuentra.
  • En definitiva, de una forma empática e intentando no hacer críticas o recriminaciones, no evitar el tema esperando que pase por sí solo ya que podríamos estar retrasando una ayuda necesaria.

Pero, ¿qué podemos hacer si después de seguir estos pasos nuestro familiar sigue sin querer acudir al médico? Evidentemente, lo más conveniente siempre será que la persona afectada sea quien acuda (y mucho mejor si va acompañada de algún familiar o amig@), pero de no ser posible y aunque a priori no parezca la conducta más adecuada, deberán ser las personas de su entorno las que acudan en un primer momento al psicólog@ o médico de cabecera para explicarle la situación de la forma más detallada posible.

Finalmente, si se ha obtenido una cita con Salud Mental y nuestro familiar se niega a acudir, deberá ser este equipo de Salud Mental quien nos oriente sobre cómo actuar.

Situaciones que pueden producir una recaída

A pesar de haber conseguido que nuestro familiar o amig@ acuda a la consulta en Salud Mental y haya seguido las pautas que le indicaron, el TMG es algo crónico por lo que es posible que tras largos periodos de estabilidad se inicie una recaída. Es importante que estemos atent@s e intentemos prevenirla. Normalmente estas recaídas tienen lugar porque se desencadenan unas situaciones específicas como:

  • Abandono de la medicación o que la tome de forma incorrecta.
  • Expresiones de cansancio por el tiempo que lleva en tratamiento.
  • Consumo de alcohol u otras drogas.
  • Los efectos secundarios de la medicación generan molestias que afectan a la vida diaria.
  • Pérdida del efecto de la medicación.
  • Aumento brusco del estrés: fallecimiento de un ser querido; estrés familiar, laboral o académico; ruptura sentimental…

¿Y qué puedo hacer como familiar ante una recaída? Dada la inestabilidad provocada por estas situaciones, es básico que la familia no recrimine ni critique comentarios o comportamientos que realice como consecuencia de las mismas. Es imprescindible que la familia se muestre comprensiva y exprese que entiende sus sentimientos. Además es muy importante que quede claro que se puede contar con nuestra ayuda y fomentar un clima familiar tranquilo y relajado. Evidentemente, el siguiente paso será informar de los cambios ocurridos a nuestro profesional de Salud Mental de referencia para que sea él/ella quien nos oriente en la recuperación.

Recursos en el TMG

Como ya sabemos, cada persona es un mundo y, por tanto, no habrá dos individuos iguales a la hora de beneficiarse más o menos de los recursos a los que se puede acceder. A continuación podemos encontrar una serie de recursos que pueden resultarnos útiles, pero que funcionan de forma diferente según la comunidad autónoma en la que vivamos por lo que la información aquí recogida puede no ajustarse a la realidad de todas las zonas del país. Aclarado este punto, los recursos que podemos encontrar normalmente son:

  • Recursos sociosanitarios de Salud Mental:
    • Unidad de Salud Mental: es un área de especialización formado por un equipo multidisciplinar que ofrece servicio ambulatorio a pacientes mayores de 16 años.
    • Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil: posee las mismas características que la anterior, solo que los pacientes que se atienden son menores de 16 años.
    • Unidad de Hospitalización Psiquiátrica o de Agudos: la encontramos generalmente en un hospital y va dirigido a pacientes que precisan de un ingreso ya sea por reagudización de los síntomas, mostrar una conducta agitada, comportamientos desorganizados, etc. Si se diera el caso, la persona puede ser ingresada de manera involuntaria.
    • Unidad de Hospitalización Domiciliaria: es uno de los recursos que no está presente en todos los hospitales y que atiende en el domicilio a aquellas personas cuyas condiciones (evaluadas y valoradas por el equipo de Salud Mental) hacen de esta opción la más beneficiosa para nuestro familiar.
    • Hospital de Día: es el recurso intermedio entre el ingreso y el seguimiento ambulatorio. Está indicado para aquellas personas que no acaban de conseguir la estabilidad de los síntomas y necesita un tratamiento intensivo que no llegue al ingreso.
    • Vivienda tutelada: son hogares ubicados en la comunidad en los que viven personas con algún trastorno mental y cuentan con el apoyo y la supervisión de educadores las 24 horas del día, en caso de ser necesario, o con visitas periódicas en aquellos casos en los que las personas con TMG están más adaptadas.
  • Otros recursos:
    • Unidades de Conductas Adictivas: normalmente se dispone de estas unidades en cada uno de los Departamentos de Salud. El acceso se realiza a través del volante del psiquiatra, el psicólogo clínico o el médico de cabecera.
  • Recursos de Integración Laboral para personas con Discapacidad:
    • Centros Especiales de Empleo: empresas cuyo objetivo principal es proporcionar un trabajo a personas con una discapacidad igual o superior al 33%.
    • Talleres de Formación e Inserción Laboral: talleres donde las personas con discapacidad pueden aprender un oficio tanto de forma teórica como práctica, a través de los cuales se les abre las puertas del mundo laboral.

Finalmente, y esperando que toda la información recogida en el post anterior y en este os resulte útil, dejo por aquí el enlace a algunos portales webs en los que podréis encontrar información respecto a los citados Talleres de Formación e Inserción Laboral: SEPE (Empleo con apoyo), Discapnet, Por talento y Disjob.