Esta semana presentamos una interesante entrevista contestada por el psicólogo chileno, radicado en Japón, Álvaro Carrasco quien, además de contar una amplia trayectoria, es Doctor en psicoterapia y Magíster en psicología clínica Jungueana. Este destacado profesional nos hablará, precisamente, de la psicoterapia analítica Junguena aclarándonos diversos aspectos de una modalidad psicoterapéutica no tan extensamente conocida. Es interesante hacer notar que Álvaro presta servicios de psicoterapia Online por si algún lector se sintiera inclinado por un proceso bajo esta modalidad psicoterapéutica que a continuación, bajo la conducción de nuestro profesional entrevistado, les enseñamos. 

1.- ¿De manera general, en qué consiste la psicoterapia analítica Junguiana?

La terapia de orientación Junguiana busca apoyar al paciente en su proceso de desarrollo o de individuación, como fue denominado originalmente por Carl Jung. En términos generales el proceso de individuación es un proceso relativamente autónomo, que tiende hacia una experiencia de totalidad, de integración de opuestos psicológicos de distinta índole. En su fórmula más general se puede hablar de una integración de la conciencia y el inconsciente. La terapia asiste a la persona en el control de sus complejos personales y en la asimilación de los aspectos arquetípicos de la psique. Complementariamente a la elaboración racional de una situación problemática y a la atención al inconsciente personal, el terapeuta trabaja para que la persona se relacione con sus propias fuentes de vitalidad y de significado. Para esto se mantiene una actitud receptiva de las manifestaciones simbólicas del paciente.

No se trata de que el análisis Junguiano esté escarbando el inconsciente, más bien el analista sostiene su perspectiva general mientras trabaja con el material que le trae el paciente. El análisis incluye también, en buena medida, la atención a actitudes conscientes y a patrones de comportamiento. Hay casos en que las problemáticas se abordan predominantemente desde su manifestación en la conciencia y en el plano conductual. En otros casos, el proceso sí es guiado por la dinámica del inconsciente. Con estos pacientes, por ejemplo, el rumbo de la terapia puede estar determinado por los sueños que el paciente trae y por las asociaciones que hace.

2.- Pensando en las psicoterapias de corte no psicodinámico ¿de qué manera se diferencia la psicoterapia analítica Junguiana de otros modos de hacer psicoterapia?

Un rasgo diferenciador respecto a algunos tipos de psicoterapia es que la terapia Junguiana es, al menos desde mi entendimiento, integrativa. Si bien hay ideas y énfasis particulares, no existen enfoques dogmáticos o rígidos respecto a una forma única de cómo la psicoterapia debe proceder. La psicoterapia Junguiana actual aprecia, por una parte, la evidencia respecto a la eficacia de técnicas específicas y, por otro lado, reconoce los límites del método científico.

La psicología Junguiana ofrece un conjunto de herramientas y, además, esboza una cosmovisión. Los Junguianos se aproximan a la psique a partir de la observación empírica y siguen la actividad mental hasta el borde del misterio.

Ahora bien, para mencionar un aspecto más concreto, en la psicología analítica se entiende que el lenguaje del inconsciente es simbólico. Por lo tanto, se aprecia no solo la elaboración verbal y racional, también se promueve la expresión no verbal y se hace un esfuerzo por dilucidar distintas manifestaciones simbólicas.

3.- ¿Cuáles son los elementos o prácticas que la hacen diferente respecto de la terapia psicoanalítica?

Un aspecto diferenciador del psicoanálisis Junguiano respecto de otras modalidades psicoanalíticas es el reconocimiento del inconsciente colectivo. El inconsciente colectivo es una aspecto objetivo y autónomo de la psique, que precede a la conciencia y que, de hecho, contribuye a su formación. En este sentido hay determinantes psíquicos que nunca han estado en la conciencia, que no han sido reprimidos u olvidados, sino que se manifiestan cuando la vida de la persona alcanza cierto estadio o cuando un escenario vital corresponde con el de un patrón arquetípico. Estos dinamismos son colectivos y están presentes en las personas de todas las culturas y de distintas épocas. Mitos y ritos son formas simbólicas de estos dinamismos arquetípicos. Cuando una persona manifiesta un síntoma, tiene un sueño o una fantasía, estos se analizan a partir de la historia personal, amplificándose hasta las manifestaciones culturales y universales en la religión, en los mitos, cuentos y rituales.

4.- ¿Cuáles son los elementos que le parecen más relevantes y útiles de esta manera de hacer terapia?

Creo que la flexibilidad de la perspectiva Junguiana permite a un terapeuta bien preparado responder bien a las necesidades individuales de cada persona. No es que se haga cualquier cosa. Jung comentó que el analista debe dominar su ciencia pero poner al paciente en primer plano.

Además, creo que hay un aporte especial en el reconocimiento de que el desarrollo psicológico tiende hacia la totalidad, en un proceso de integración de los opuestos. La conciencia de este proceso proporciona una perspectiva distinta, que ayuda a enfrentar las dificultades de la vida.

5.- Desde su visión y experiencia, ¿qué tipo de personas o público puede verse beneficiado con esta práctica psicoterapéutica?

Creo que todas las personas pueden beneficiarse de la terapia Junguiana. Sin embargo, creo la personalidad del terapeuta es también una variable relevante. Por lo tanto, para una persona que busca terapia no todos los terapeutas le ayudaran de la misma forma, algunas diadas tendrán un mejor ajuste que otras, con relativa independencia del enfoque.

Ahora bien, para sacar un mayor provecho de esta terapia, una persona debe estar abierta a una aproximación simbólica, no literal, a su experiencia. Puesto que mucho del trabajo en el análisis típicamente Junguiano intenta explorar posibles significados de la experiencia, es conveniente tener una cierta apertura a la incertidumbre y al juego interpretativo.

6.- ¿Qué puede esperar experimentar un paciente o cliente en una sesión?

Tomemos tres formas típicas para abordar la dificultad en una relación interpersonal. En una sesión se puede pedir al paciente que explore las relaciones en las que haya experimentado una dificultad semejante. En otra sesión, el paciente puede contar un sueño en que apareció la persona con quien tiene dificultades. Entonces, tratamos de dilucidar que perspectiva complementaria al análisis consciente nos ofrece el sueño. En un tercer tipo de sesión se puede explorar las estrategias de auto-regulación necesarias para mejorar su relación interpersonal.

7.- Habitualmente ¿Cuánto tiempo duran las sesiones?

Usualmente las sesiones individuales son semanales y duran 50 minutos. Si hay situaciones que lo justifican pueden ser más frecuentes o extenderse un poco más, previo acuerdo.

8.- ¿Aproximadamente, cuánto dura un tratamiento?

Esto depende del problema, del vínculo que se establezca y de los recursos. Hay personas que llevan un problema concreto y buscan trabajar solo en ello. En mi parecer, incluso en estos casos, deben contemplarse al menos 3 meses de sesiones semanales. Hay que considerar que en muchos casos lo primero es establecer un buen vínculo de trabajo entre el paciente y el terapeuta. Por supuesto hay personas cuyas dificultades requieren un tratamiento más largo, de un año o de varios años. También hay personas que, aunque no manifiestan perturbaciones emocionales graves, deciden mantenerse en análisis por períodos largos porque, conscientes de su proceso de individuación, valoran el acompañamiento de un analista.

9 .- ¿Frente a qué tipo problemáticas y/o conflictos la psicoterapia analítica Junguiana es útil o beneficiosa?

No me parece que existan problemáticas psicológicas que estén al margen de los beneficios de la terapia Junguiana. Hay experiencias muy interesantes frente a distintos tipos de trastornos. Por ejemplo, se han usado técnicas con fundamentos Junguianos con pacientes psicóticos institucionalizados, estimulando el uso de dibujo y otras técnicas expresivas con estos pacientes. El Museo de Imágenes del Inconsciente, fundado por la psiquiatra Brasileña Nise da Silveira, fue ejemplar en este tipo de aplicaciones. Al mismo tiempo, hay un trabajo magnífico que desde la perspectiva de la psicología analítica se puede hacer con niños y la bandeja con arena. Y, por supuesto, la terapia Junguiana es útil para otros problemas más prevalentes, como la depresión o ansiedad.

De nuevo, la clave está en el criterio del terapeuta para ajustar sus intervenciones y para tratar en mayor o menor profundidad los problemas que trae un paciente en particular. 

10.- ¿Qué le parece importante que un potencial cliente/paciente sepa antes de involucrarse en un tratamiento de tipo analítico Junguiano?

Creo que la información provista frente a las preguntas anteriores es relevante. Además, puedo agregar que la terapia, cuando es bien llevada e independiente del enfoque, puede tener efectos muy positivos y conducir a importantes transformaciones en la vida de las personas. Esto, especialmente, cuando la persona se compromete, se involucra y se toma seriamente a sí misma y a la posibilidad de vivir conscientemente. Es importante tener en cuenta que, frente a cierto tipo de problemas el cambio implica riegos y puede ser difícil de llevar. La alternativa es permanecer en la comodidad del hábito, pero eso también tiene un costo. Desde una perspectiva de largo plazo, el análisis Junguiano contribuye a una vida más plena, con sentido y significado.

En lo personal puedo decir que descubrí la psicología analítica hace 30 años, cuando yo tenía 20. Desde entonces sigo leyendo, estudiando, y aprendiendo de las ideas del Doctor Jung. La potencia de sus ideas cambió drásticamente mi vida y me mantienen atento en el no siempre fácil pero fascinante camino de la individuación.

A Álvaro Carrasco lo pueden ubicar en su página wen https://carrasco.jp/, en su perfil de Facebook, en Instagram, en su canal de Youtube, y en Linkedin.