La psicóloga clínica uruguaya Natalia Guido, especialista en psicoterapia cognitiva conductual y en psicoterapia dialéctica comportamental, nos ha dado un tiempo para hablarnos, precisamente, sobre qué es y de qué manera se lleva a cabo una psicoterapia del tipo dialéctico comporatamental. Se trata de una entrevista muy aclaratoria y didáctica sobre este enfoque. Les dejamos con sus impresiones.

1.- ¿De manera general, en qué consiste la terapia dialéctica conductual?

La terapia dialéctica conductual (DBT, por sus siglas en inglés) es el tratamiento con mayor evidencia de eficacia para las personas con problemas de desregulación emocional.

Se trata de un tratamiento que combina la terapia individual con la asistencia a grupos de habilidades. En dichos grupos las personas aprenden habilidades para regular sus emociones, tolerar el malestar, mejorar sus interacciones interpersonales y también aprenden mindfulness, que se convierte en una habilidad esencial.

Podríamos decir que los grupos son una clase de habilidades para la vida. En la terapia individual ven cómo vincular estos aprendizajes a sus dificultades particulares, ayudados también por una asistencia telefónica que el consultante puede utilizar en momentos de crisis.Natalia Guido entrevista para Psiconetwork

2.- ¿Cómo surge esta modalidad psicoterapéutica?

Marsha Linehan es la creadora de este modelo psicoterapéutico. Marsha vivió en carne propia las dificultades que ocasiona la desregulación emocional, por lo que también se basó en su experiencia personal.

Ya siendo psicóloga, en la década de los 70, comenzó a ver lo problemático de tratar a pacientes con ideas crónicas de suicidio. Comenzó a observar e investigar qué servía y qué no. El primer objetivo era claro, necesitaba que los consultantes se mantuvieran en terapia y vivos.

Marsha Linehan encuentra que estas personas suelen ser muy sensibles a la invalidación, por tanto, ve la relevancia de ser comprensivos y mostrar aceptación. Sin embargo, sólo validar no modificaba la problemática. Era también necesario, incentivar el cambio. Así surge la dialéctica entre validación y cambio. La dialéctica se convierte en la base de la DBT.

El modelo está enmarcado dentro de la terapia cognitivo conductual de tercera ola. Toma elementos cognitivos, principios conductuales y principios del budismo zen.

3.- ¿Cuáles son los elementos principales que la distinguen de otras maneras de hacer psicoterapia?

Muchas veces los pacientes con trastornos de personalidad llegan a consulta luego de haber pasado por varios terapeutas. Están cansados y desesperanzados. Son pacientes que suelen sufrir muchas crisis, por lo que las consultas suelen esfumarse hablando de esa crisis… para la siguiente semana volver a hablar de la nueva crisis.

Desde DBT los pacientes pueden hablar de sus problemáticas en terapia individual, aprender habilidades en el grupo y utilizar el coaching telefónico cuando no sepan cómo ponerlas en práctica en la vida diaria. Además, las habilidades que aprenden están orientadas a modificar y/o mejorar conductas que hasta ahora han sido problemáticas. Entendemos que estas personas carecen de estas estrategias y por ello, necesitan aprenderlas.

A grandes rasgos, DBT ofrece una esperanza real y herramientas concretas para mejorar sus vidas. El lema es “crear una vida que merezca ser vivida”.

4.- ¿Hacia qué tipo de público – con qué tipo de afecciones, conflictos o enfermedades – se dirige la terapia dialéctica comportamental?

DBT es un tratamiento efectivo para personas con problemas de desregulación emocional. Estas personas son en su mayoría diagnosticas con Trastorno Límite de personalidad (TLP), pero también es útil para la bipolaridad, depresión, abuso de sustancias o trastornos de conducta alimentaria, entre otros.

5- ¿Por qué surgen los problemas de desregulación emocional?

Entendemos la desregulación emocional, desde la teoría biosocial, que explica como la interacción de una vulnerabilidad biológica (mayor sensibilidad a los estímulos, lento retorno a la calma y alta reactivad emocional), junto a un ambiente invalidante (contexto que minimiza, trivializa o responde de manera extrema a las expresiones emocionales del niño), crea problemas de desregulación emocional.

El ambiente invalidante genera que el niño no pueda aprender habilidades emocionales adecuadas. Puede aprender, por ejemplo, que sólo si reacciona de forma extrema se le va a “hacer caso” o que sus emociones no tienen sentido, lo cual resulta caótico.

Las experiencias de invalidación pueden ser cotidianas y “leves”, o “extremas” como son los casos de abusos físicos o sexuales. El ambiente invalidante puede referirse a la familia, profesores, compañeros y/o entrenadores, etc.

Cuando más fuerte sea la vulnerabilidad biológica, menos extremas necesitan ser las experiencias de invalidación para que se desarrolle un trastorno de desregulación emocional.

Esta interacción entre biología y ambiente, nos explica como dos personas expuestas al mismo ambiente invalidante, no necesariamente desarrollarán la misma problemática.

Natalia Guido entrevistada en Psiconetwork6.- ¿Qué tipo de experiencias puede esperar un consultante experimentar al ser tratado mediante esta modalidad?

Los consultantes que quieran hacer DBT generarán un compromiso con su terapeuta, para mantenerse vivos y en terapia. Aprendiendo nuevas habilidades y remplazando conductas problemas para las mismas.

Podrán descubrir que pueden sobrellevar sus crisis emocionales de una forma que no genere más problemas, logrando construir una vida con sentido. Una vida que valga la pena ser vivida.

7.- ¿Cuánto tienden a durar las sesiones y cuánto dura el tratamiento completo?

Los grupos duran aproximadamente dos horas, siendo de carácter semanal. La terapia individual es de 50 a 60 minutos también semanal.

El consultante asistirá a los grupos durante 6 a 8 meses, en donde verá cuatro módulos de habilidades. En algunos casos, puede ser recomendable que el paciente repita uno o los cuatro módulos una vez más.

Luego de finalizados los grupos, el consultante puede permanecer en terapia individual el tiempo que él y su terapeuta evalúen pertinente.

8.- ¿Qué le parece a usted importante que una persona, interesada en este tipo de tratamientos, sepa antes de comenzarlo?

Me parece fundamental que quienes padezcan de un trastorno y su familia, investiguen cuál es el tratamiento más indicado para su problemática y recurran a él.

Leer sobre DBT puede ayudar a las personas con desregulación emocional a saber qué tratamiento están comenzando y a motivarse para iniciarlo.

Es importante que sepan que es un tratamiento en donde tanto el consultante como el terapeuta trabajarán en equipo. Eso significa que requiere que el consultante sea activo y esté comprometido en realizarlo, por supuesto el terapeuta lo ayudará a mantenerse de esa forma.

También es útil conocer los principios de DBT:

  1. Los consultantes hacen lo mejor que pueden
  2. Quieren mejorar.
  3. Necesitan mejorar, probar, intentar más y estar más motivados al cambio.
  4. Podrían no ser la causa de todos sus problemas, pero igualmente tienen que resolverlos ellos mismos.
  5. La vida con desregulación emocional  es insoportable la forma que es vivida.
  6. Los consultantes deben aprender nuevas conductas y todos los contextos son importantes.
  7. Los consultantes no fracasan, las terapias sí – que no dispongamos de las herramientas para asistirlos es un déficit de nuestra profesión, no de ellos y su problema.
  8. Los terapeutas necesitan sostén, asistencia y colaboración.

A Natalia Guido la pueden ubicar en el teléfono (598)091039860, también a través de sus perfiles en Facebook y Linkedin: https://www.facebook.com/psicomontevideo/https://www.linkedin.com/in/natalia-guido-valenzani-1b647a3b/.