Hemos tenido la oportunidad de entrevistar al psicólogo especialista en psicoterapia posracionalista y también escritor con nosotros en Psiconetwork José María Arriagada. El profesional, en una amena entrevista, nos comenta qué es y de qué se trata este tipo de aproximación psicoterapéutica.

1.- De modo general, ¿en qué consiste la terapia post-racionalista?

El postracionalismo, más que una terapia, es un modo de comprender el funcionamiento humano, y que, en complemento a una mirada racionalista, incorpora la vivencia emocional (subjetiva) que atraviesa la experiencia de cualquier ser humano, en tanto su modo de comprender al mundo, comprenderse a sí mismo, y a la interacción entre ambas instancias. Todo esto en un contexto socio-histórico particular al que hemos llamado postmodernidad; es decir, un enfoque ajustado a “nuestros tiempos”.

Acotado esto a lo propiamente clínico, la terapia postracionalista propone un modo de trabajo que responde en gran medida a la epistemología constructivista, en donde el propio usuario o cliente organiza su experiencia personal problemática (sufrimiento), mediado esto por la orientación de un terapeuta formado para aquello, dándose esto, como en toda forma de psicoterapia, sobre la base de una relación terapéutica.

2.- ¿Cómo surge esta aproximación psicoterapéutica?

Surge en Italia, y su fundador fue el psiquiatra Vittorio Guidano, quien desde la experiencia y formación construye en el tiempo lo que deriva en este modelo, que integra conocimientos filosóficos, psicológicos, bio-médicos y científicos.

3.- ¿Qué elementos diferenciadores tiene respecto de otras maneras de  hacer terapia?

Además de varias distinciones quizás sutiles, el postracionalismo de Vittorio Guidano deja como herencia el concepto de Organizaciones de Significado Personal, u “OSP”, refiriendo cada una a un modo complejo o estilo de funcionamiento psicológico que permite comprender y abordar al paciente desde sus particularidades, pero con un “mapa de ruta” más específico, cercano a lo que desde la epistemología bio-médica tradicional llamamos personalidad, aunque no son conceptos equivalentes.

La historia de desarrollo de una persona, partiendo desde su estilo de apego (sí, el mismo apego de  Bowlby), considerando características de los padres y, en suma, todas aquellas experiencias socioafectivas significativas dadas durante los primeros años de vida, derivan en patrones estables de funcionamiento (dentro del proceso evolutivo personal y único que dura toda la vida), y a dichos patrones Guidano les llamó OSP, habiendo desarrollado cuatro a lo largo de su trayectoria como investigador y terapeuta: OSP Dápica, OSP Obsesiva, OSP Depresiva y OSP Fóbica. Cabe señalar que estas no refieren a categorías diagnósticas, sino a modos de funcionamiento que, en salud y enfermedad, presentan elementos distintivos, que las caracterizan, es decir una OSP obsesiva tendrá un “modo de sufrimiento” coherente, distinto al de una OSP Fóbica, Dápica o Depresiva.

Así mismo, bajo la premisa de comprender al ser humano como un sistema “auto-regulado”, “auto-consciente”, y por ende capaz de “auto-observarse”, Guidano desarrolló una técnica específica para utilizar en terapia, a la que llamó “Moviola”, consistente, a modo resumido, en revisar episodios problemáticos puntales de la vida de un sujeto, como si se trataran de momentos o capítulos de una película, en los que se indica al paciente poner pausa, adelantar, retroceder, hacer zoom in, zoom out, y paneos, que permiten enriquecer, con la mayor cantidad de detalle posible, la experiencia subjetiva, para mejorar su comprensión, e incluso pudiendo generarse una reinterpretación de las experiencias, que permitan a la persona alcanzar un sentido de renovación personal, en tanto estas experiencias puntales. Esto último dado durante un proceso sistemático de psicoterapia.

4.- Desde su visión ¿Cuáles son los elementos que le parecen más destacables y útiles de este enfoque?

Su integración de información, y sentido práctico de la terapia, sin que esta pierda profundidad. Guidano no tuvo problema con integrar ideas de enfoques disímiles, de manera muy coherente con la forma de entender al ser humano, esto es, como un ser en proceso constante de organización y reorganización de sí mismo, que va dando coherencia y sentido a su experiencia, en la medida que enfrenta diversas situaciones. Esto integra una mirada evolutiva (con base biológica), sistémica, cognitiva, y por qué no decirlo también espiritual.

5.- ¿Qué tipo de trastornos, afecciones o conflictos son aquellos que pueden tratarse efectivamente a través del enfoque post-racionalista?

No alcanzo a ver limitaciones, todo depende de la intensidad y tiempo del proceso de psicoterapia. Sin duda, de existir comorbilidad psiquiátrica grave, no cabrá un proceso psicoterapéutico de no existir previamente una compensación de dicho cuadro, mediante el uso de fármacos, lo que debe ser llevado por un médico-psiquiatra. Recordemos que en salud mental existen también patologías crónicas. En este caso la expectativa puesta sobre la terapia es la de lograr una mejor auto-regulación, que permita al paciente un mayor sentido de bienestar.

6.- ¿Qué puede esperar un paciente o cliente que pueda experimentar en una sesión?

No sé si algo tan vinculado al enfoque mismo. Como terapeuta, en una primera sesión pondré siempre el énfasis en que el paciente se sienta cómodo, escuchado, e idealmente llegue a tener una expectativa de mejoraría.

Algo, quizás propio del postracionalismo, que suelo plantear entre la primera y segunda sesión, es decir al paciente que yo soy especialista en salud mental, en psicoterapia, pero no en él con nombre y apellido, porque, aunque suene cliché o redundante, el experto en uno mismo es uno, y eso es también una declaración y un llamado, pues indica que la psicoterapia es un proceso dinámico, que demanda al paciente tener un rol activo.

7.- ¿Cuánto tiempo tienden a durar las sesiones?

Yo trabajo con sesiones de una hora. No tengo idea si el postracionalismo propone un tiempo particular por sesión.

8.- ¿Aproximadamente, cuánto dura un tratamiento (cuántas sesiones)?

No es lo mismo atender a una persona con problemas, que a una persona con un diagnóstico psicológico. Una depresión severa es muy distinta de una leve, y ambas situaciones son muy distintas, por ejemplo, de un despido laboral o quiebre amoroso.

No sé si se puede tener resultados muy satisfactorios con menos de 6-7 sesiones, yo diría que no, y es el mínimo que recuerdo en mi experiencia personal. Pero el máximo no me atrevo a estimarlo, tengo pacientes con más de un año en terapia, y ni ellos ni yo visualizamos aún el alta. Y digo ni ellos ni yo, porque desde este enfoque el paciente pueda “darse de alta”, lo que como terapeuta puedo aceptar, si mi evaluación es coherente con la del paciente.

9.- ¿Qué cosas piensas que es importante que las personas, el público en general, debe saber respecto de este tipo de enfoque y por qué – o frente a qué circunstancias – debiera elegirlo?

Primero debo decir, porque los estudios lo confirman desde hace varias décadas, que no es el enfoque la variable más relevante en el pronóstico de éxito o fracaso en psicoterapia, sino la relación terapéutica, “la química” que se dé entre ambos, y eso puede ocurrir con un psicólogo postracionalista, humanista, psicodinámico, cognitivo, y un largo etcétera. Lo importante es tener algunas garantías en términos de formación y experiencia del terapeuta; es importante que el paciente se informe de aquello, para eso está internet, o simplemente el “boca en boca”, cada quien encontrará la mejor forma.

Para mí, el enfoque postracionalista tiene una ventaja, que podría dar sentido a potenciales pacientes, y es que se sitúa, como dije al principio de esta entrevista, considerando elementos culturales propios de nuestro momento socio-histórico, y además, tiene la particularidad de ser muy permeable a la actualización, pues coherentemente con su concepción del ser humano, se reconoce a sí mismo, como enfoque, igualmente en proceso, lo que permite incorporar elementos novedosos y útiles que puedan derivar, por ejemplo, de las neurociencias, o de la investigación en psicología en general. Mi modo personal de utilizar la mirada postracionalista, por así decirlo, no me obliga a convertirlo en dogma o doctrina.


A José María Arriagada lo pueden contactar en el correo electrónico ps.josemaria@gmail.com.