En mi trabajo con niños y adolescentes con epilepsia pude notar que son contadas las ocasiones en las que el clínico tiene la oportunidad de presenciar una crisis epiléptica en la consulta. Por esta razón, en la fase de diagnóstico se cuenta solamente con las referencias que hacen de ella el paciente y sus familiares, y es a partir de esta descripción, muchas veces inexacta, que debemos aproximarnos a la identificación del tipo de crisis y a la localización de su origen. Este texto ofrece una descripción de los tipos de crisis epilépticas, basada en la clasificación propuesta por la Liga Internacional Contra la Epilepsia (ILAE) en el 2017.

Empecemos por el principio. Una crisis epiléptica es un evento abrupto y transitorio que se desencadena por descargas eléctricas anormales, excesivas y sincronizadas en un grupo de neuronas. Las crisis epilépticas pueden tener origen generalizado, focal o desconocido. La presencia de al menos dos crisis epilépticas en un lapso mayor a 24 horas indica un posible diagnóstico de epilepsia. Contrario a lo que se cree, no en todas las crisis epilépticas hay convulsiones y no todas las convulsiones se dan por descargas eléctricas.

Las crisis generalizadas involucran ambos hemisferios cerebrales, y pueden ser:

  • Crisis tónico-clónicas: inician con una fase prodrómica caracterizada por la disminución del nivel de consciencia. Posteriormente, se desencadena la fase tónica que dura de 10 a 30 segundos, y se caracteriza por rigidez del cuerpo, parálisis de los músculos respiratorios, grito epiléptico y cianosis; dilatación de las pupilas y retroversión ocular; incontinencia, mordedura de lengua y contracción de los dientes. La fase clónica, por otro lado, se caracteriza por convulsiones de todo el cuerpo y dura de 30 a 60 segundos. Este tipo de crisis tiene un periodo postictal largo, del cual el paciente se recupera de manera lenta y gradual.
  • Crisis tónicas: se caracterizan por la contractura generalizada, simétrica y súbita de todo el cuerpo, la cual dura de 10 a 60 segundos. Se presenta con pérdida de conciencia y de memoria, y generalmente ocurre en la mañana, al momento de despertar, o en la noche, antes de dormir.
  • Crisis clónicas: se caracterizan por convulsiones generalizadas, simétricas y súbitas de todo el cuerpo, con pérdida de conciencia.
  • Crisis atónicas: se caracterizan por la súbita pérdida del tono muscular, la cual dura de 1 a 5 segundos. Pueden producirse varias veces al día, sin pérdida de conciencia o de memoria.
  • Crisis mioclónicas: se caracterizan por convulsiones súbitas, arrítmicas y cortas en los miembros superiores y en el cuello, aunque pueden generalizarse al resto del cuerpo. No presentan pérdida de conciencia o de memoria.
  • Ausencias: se caracterizan por la alteración súbita de la conciencia, que dura de 1 a 15 segundos. Se interrumpe la actividad que estaba realizando el sujeto, presenta mirada perdida, automatismos y clonías, pero al recuperarse puede continuar con su actividad previa.

Las crisis focales o parciales involucran solamente a un hemisferio cerebral, y pueden ser:

  • Crisis simples: la conciencia y la memoria se conservan durante el periodo ictal, son cortas, y no tienen aura.
  • Crisis complejas: la conciencia y la memoria están afectadas durante el periodo ictal, son cortas, y tienen aura.

De manera general, hay tres tipos de epilepsia: epilepsia focal, con crisis simples o complejas, epilepsia generalizada, con uno o varios tipos de crisis generalizadas, y epilepsia secundariamente generalizada, que inicia con crisis focales en un solo hemisferio, pero que posteriormente se generalizan, involucrando a ambos hemisferios.

El diagnóstico de epilepsia es emitido solamente por un neurólogo, aunque requiere de un equipo profesional para ser identificada correctamente. Este texto es un resumen de los distintos tipos de crisis epilépticas que pueden presentarse, y busca mostrar la heterogeneidad y complejidad de esta enfermedad, que sigue siendo incomprendida, estigmatizada y desconocida para muchos.

Bibliografía

Micheli, F.E. y Fernández, M. (2010). Neurología. (2da ed.). Buenos Aires, Argentina: Editorial Médica Panamericana.