José Luis García es una figura señera de la Sexología en España e Iberoamérica y es, además, el impulsor del apartado de Sexología en nuestra revista. Psicólogo clínico, Doctor en Psicología y especialista en Sexología posee una dilatadísima experiencia en clínica, Sexología y educación. En esta oportunidad compartimos la segunda parte de esta interesante entrevista. Si te perdiste la primera, pulsa sobre el enlace.

6.- Revisando algunos de sus trabajos escritos hay una perspectiva sobre el poder y la sexualidad que nos ha parecido muy interesante ¿qué nos puede contar de ello?

Es una cuestión enormemente atractiva. De hecho, mi último libro, que hace el número 14, versa sobre el poder religioso y político y su influencia en la sexualidad *. Cualquier análisis que hagas de cualquier comportamiento social, hecho o situación, te topas inevitablemente con el poder. En cuanto hay más de dos personas ya tenemos una relación de poder, porque uno u otro, quieren tomar decisiones e influir en el otro. En todas las relaciones de pareja es así. Una de las claves de la armonía está en compartir y negociar el poder y los privilegios que conlleva. Por otra parte, el poder atrae como un imán; de hecho, hablamos de la erótica del poder en la medida en que el poder subyuga sobremanera y porque los poderosos tienen más oportunidades sexuales. El poder puede comprar sexo. La prostitución que te decía antes, las agresiones sexuales a mujeres y los abusos sexuales que se cometen desde el poder, son ejemplos evidentes de las desigualdades entre hombres y mujeres.

Por el sexo, algunas personas son capaces de cometer las mayores torpezas y descender a los infiernos. El deseo sexual es un poderoso motor de la vida y, probablemente, hay pocas cosas tan maravillosas como dejarse llevar por el deseo en una relación anhelada y consentida por ambos. Respetuosa y de mutuo acuerdo.

Por otra parte, la mayoría de los seres humanos anhela tener más sexo y, creo que también, tener más poder. Cada cual en sus circunstancias y en su entorno. Por ello, el afán o búsqueda en conseguir más de las dos cosas, son dos importantes motivaciones de las conductas de mujeres y hombres.

Pues bien, cuando comencé a trabajar en educación sexual y proponía cualquier iniciativa social que tuviera relación con los cambios en la conducta sexual, enseguida aparecía la feroz oposición, absolutamente contraria a cualquier cambio en esa área, y a mantener a toda costa su modelo educativo sexual. Porque siempre se ha hecho educación sexual. Lo que cambian son los contenidos, objetivos y la metodología. Por consiguiente, como todos los días te dabas cabezazos contra ese muro, era inevitable preguntarse ¿Por qué este interés obsesivo en prohibir y controlar algo que es placentero, saludable y que provoca bienestar, como alguien me decía: ¿por qué es pecado algo que es bueno, bonito y barato y que no hay que pagar IVA?

Bromas aparte, como he dicho vivimos en una sociedad con muchas desigualdades, y tal circunstancia facilita arbitrariedades sexuales por parte de los/as poderosos/as. La historia se escribe en parte por esa lucha permanente entre los/as que detentan el poder económico y social y, de frente, los/as que quieren acceder a él para cambiar esas injusticias y defender los derechos sexuales y las libertades de todas las personas. Y en esas estamos.

En última instancia lo que pretende el poder es doblegar y someter, básicamente por controlar a la ciudadanía, a través del castigo, el miedo y la culpa. Las personas libres son más difíciles de adoctrinar y domesticar.

7.- ¿Qué es una sexualidad adecuada o feliz?

La que elige cada cual en absoluta libertad y cuya vivencia le aporta bienestar y placer. Me hace sentir bien y le hace sentir bien a la otra persona, con la que se comunica de manera especial, intima, piel a piel y en la que confía y se abandona. En la que se respeta a la otra persona, no la instrumentaliza y se compromete en su satisfacción. Se trata de un modelo igualitario y positivo sobre las relaciones sexuales y amorosas que se dan entre mujeres y hombres y entre las personas LGTBI.  

8.- ¿A qué profesional deberían acudir las personas que presentan problemas sexuales o que viven la sexualidad de manera tormentosa, dolorosa o insatisfactoria?

Soy ferviente defensor de las actuaciones multidisciplinares, pero es muy complicado en la práctica…por una cuestión, también, de poder. El sexo ofrece un gran negocio en muchos campos. Inconmensurable. En lo que concierne a las disfunciones y trastornos sexuales masculinos, por ejemplo, hay algunos profesionales sanitarios vinculados a laboratorios que fabrican “píldoras de colores” que quieren quedarse con la mayor parte del pastel en nuestra sociedad muy mercantilista, desdeñando las aportaciones de la Psicología y la Sexología. Craso error. Sin ánimo de polemizar, creo que, ante cualquier problema sexual, la primera consulta debe dirigirse a un Psicólogo/a especialista en Sexología que, una vez evaluado el caso, podría derivar a otros profesionales. En España tenemos centros de salud públicos y gratuitos donde se ofrecen estos servicios. Soy un decidido defensor del Sistema Público de Salud y que la Sexología esté normalizada en la atención sanitaria y en la educativa. ¡Ojalá se integre de igual manera en la universidad!

9.- ¿Qué puede esperar que suceda una persona que acude al especialista producto de una sexualidad insatisfactoria?

Que le dé las claves y los recursos para afrontar, sola o en pareja, esa dificultad. En ocasiones es debida a una falta de información y hábitos inadecuados, por eso la terapia también es educativa. En otras circunstancias se requiere una terapia psicológica y sexológica individual o en pareja. Yo invitaría a que se pierdan los miedos a consultar. Todas las personas tenemos momentos o etapas de la vida en las que sufrimos por los afectos y los deseos. Y el sufrimiento afectivo suele ser hondo e interfiere en el conjunto de la vida y de las relaciones. Hay que animarse y consultar cualquier problema sexual sin vergüenza ni culpa. Por otra parte, es cierto que no estamos acostumbrados a hablar de nuestra intimidad en detalle, por todo ello, un profesional de la Psicología, especialista en Sexología, nos puede ayudar a andar ese camino con espíritu de afrontamiento y superación. Y los resultados son muy buenos.

10.- ¿Desde qué edad le parece que es deseable comenzar la educación sexual?

Esta es la pregunta clásica de los padres y madres en nuestros cursos y conferencias. Cuando preguntan eso, generalmente ya van tarde, porque no hay edad. El conocimiento y el saber no tienen edad, si acaso capacidad cognitiva para entender, por lo que tendríamos que seguir el mismo criterio que para otros aprendizajes. ¿Nos planteamos la misma pregunta para aprender las raíces cuadradas? ¿Por qué distinguimos entre conocimientos sexuales y no sexuales? Cuanto más sepan, mejor.  La educación sexual comienza en el nacimiento. Niños y niñas tienen desplegados todos sus sentidos, a modo de antenas hipersensibles, a partir de ese momento y los modelos sexuales de sus padres son los referentes más importantes. Aprendemos en parte por imitación y modelado. Por ejemplo, sabemos que ciertos valores y actitudes machistas se aprenden y el hogar es un caldo de cultivo excelente. La educación sexual más efectiva es la que aprendemos a través de esas vías. La información, claro, es importante y en eso cada niño y cada niña tienen su momento. Yo aconsejo siempre adelantarse en dar información, como hacemos con otros muchos aprendizajes. En España la edad de inicio al porno ya está en los 8 años a través de los móviles. Hay que “ponerse las pilas”, los padres y docentes tienen que decidir entre una educación sexual científica o la pornografía. Sí o sí.

11.- En qué proyectos anda enfrascado actualmente.

Imparto cursos y conferencias y estoy metido en mis dos próximos libros: uno sobre el efecto del porno en los jóvenes y otro sobre la prostitución, la pornografía y el machismo, como tres grandes retos de la próxima década y que la Psicología y la Sexología no les ha prestado la suficiente atención.

12.- De hecho en las redes sociales algunos de sus tuits sobre estos temas han tenido cierta controversia.

Bueno, sí, en Linkedin (linkedin.com/in/jose-luis-garcía-78755341) y Twiter (JosLuis70921676) he tenido algunos posts controvertidos, (**) porque son temas que evidencian las desigualdades entre hombres y mujeres y los privilegios que tenemos los hombres por tener en la entrepierna un pene en lugar de una vulva. Hay hombres (y alguna mujer porque el machismo tambien les afecta) que se creen superiores y por ende les molestan ciertos planteamientos críticos porque ven peligrar sus privilegios. Sin embargo, el proceso de la igualdad y la equidad entre hombres y mujeres es imparable. La mujer ha venido para quedarse. Y los hombres tambien vamos a beneficiarnos de ese progreso. Por tanto, bienvenida mujer.

(*) El libro se titula “Sexo, poder, religión y política” y está publicado por Amazon en 2019.

(**) Nota de la revista. Los posts a los que nos referimos fueron estos 3 publicados en Twitter y otras redes sociales:

MACHISMO

Cuando los jóvenes me preguntan sobre el machismo, en las conferencias y grupos que hago con ellos, suelo decirles que se trata de un conjunto de valores, creencias, normas y leyes atávicas que fueron estableciendo una supremacía de los hombres sobre las mujeres, lo que ha dado lugar a no pocas desigualdades entre ambos y numerosos privilegios en favor de los varones. Privilegios que muchos hombres quieren preservar, aumentar y nunca compartir. Y muchas mujeres están hasta el moño de esta injusticia. Y esta supremacía se estableció en base a lo que cuelga, o no, en la entrepierna al nacer. Llamarme simple, pero lo entienden muy bien. Y en esas estamos.

FEMINISMO

Siguiendo la estructura de la respuesta anterior dada sobre el machismo-Trabajando con jóvenes, en las charlas q hago, cuando me preguntan sobre q es el FEMINISMO, suelo decirles primero q se lean, por ejemplo, la siguiente definición (https://lnkd.in/gESP8em) Y, si una vez leída, siguen insistiendo en q les dé mi opinión les digo, con toda cautela y respeto hacia las mujeres, lo siguiente: FEMINISMO es un conjunto de valores, creencias y reivindicaciones de las mujeres q acabaron transformándose en un movimiento social y político. Surgió como reacción a la explotación de la q han sido objeto a lo largo de la historia y de las profundas desigualdades q existen entre ellas y los hombres, así como contra los cuantiosos privilegios q han venido disfrutando los varones desde tiempos inmemoriales, resultado del poder que se han dado a sí mismos, en razón a que se consideraban superiores a ellas. Privilegios que muchos quieren preservar, aumentar y, si hay q compartir, lo hacen de mala gana. Muchísimas mujeres están cansadas de esta injusticia y, con el feminismo, pretenden una liberación y una igualdad en el poder y en los privilegios: COMPARTIR. Esta superioridad del hombre se ha justificado y continuado en base a si, al nacer, había una vulva o no en la entrepierna. Llamarme simple, pero lo entienden muy bien. Y en esas estamos”.

COSTES DEL MACHISMO PARA LOS HOMBRES

A tenor de la excelente acogida de dos de mis últimos posts sobre el #machismo y el #feminismo (cerca de 15k visualizaciones en pocos días) vuelvo a abordarlos. En esta ocasión, para compartir nuestra opinión acerca de algunos de los efectos perniciosos que tiene el machismo para los propios varones porque, mientras que no tomemos conciencia de ello, poco vamos a avanzar. Los numerosos privilegios de los que los hombres hemos disfrutado durante siglos no nos han salido gratis. Han tenido y tienen un coste elevado para la salud emocional y para las relaciones con las mujeres y con los hombres. Ese hábito – que, aunque parezca inserto en su ADN, es solo producto de la educación- que tienen una buena parte de ellos por competir constantemente y de sentirse superiores a las mujeres, acaba pasando factura. El modelo tradicional de hombre es un modelo de competitividad y rendimiento, con el resto de los hombres. Se trata de demostrar, desde la más tierna infancia, quién es más machote. El macho suele ser duro, aguantar lo que sea. Le cuesta expresar emociones. A menudo no es tierno, ni dulce. La cárcel está llena de hombres que matan a otros hombres por demostrar su hombría y, lo dramático del caso es que, esta cultura, parece fomentar la muerte de hombres que quieren demostrara sus víctimas que son más hombres que ellas. ¡Qué importa eso después de muertas! A algunos hombres obsesionados por su verga, y por el significado de poderío del que la invisten, tenemos que decirles: que el mundo gira alrededor del sol, no del pene. Y a los que agreden y violan a mujeres: que además de la cárcel, se están perdiendo una de las cosas más maravillosas de la corta existencia humana: compartir la vida con una mujer en igualdad. Es algo más difícil, pero mucho más gratificante. Que no se puede ser hombre en contraposición únicamente a no ser mujer. O a no ser homosexual. O a no ser niño. La educación es el camino. Igual que aprendemos a ser machistas, podemos desaprender a serlo. Esto hay que decírselo a los potenciales agresores jóvenes, cuantas veces sea preciso: Cuando el sexo es consentido y de mutuo acuerdo, es maravilloso y saludable. Una experiencia emocionante, gratificante, placentera y ligeramente adictiva. Afortunadamente. Deben saber de la bondad de los afectos y de las relaciones sexuales, cuando son mutuamente deseadas. Y que nunca, en ninguna circunstancia, deben traspasar la línea roja de instrumentalizar a una mujer, para correrse durante unos segundos. También si es prostituta. Con todo, la situación cambiará cuando los hombres tomemos conciencia de que, siendo machistas, además de hacer (nos) daño y provocar sufrimiento a otras personas, nos estamos y cosas muy hermosas. Que la vida podría ser más agradable si dejamos de estar permanentemente compitiendo en las relaciones afectivas. Que querer ser más hombre que otro por medio de la violencia, es una soberana estupidez que no conduce a ninguna parte.

José Luis García es Psicólogo clínico, especialista en Sexología del Gobierno de Navarra donde ha trabajado durante 36 años. Es uno de los profesionales con mayor prestigio en el campo de la Sexología y educación sexual, habiendo publicado numerosos libros (14) artículos, trabajos y materiales educativos, – por los que ha recibido 8 premios nacionales -, participando como ponente invitado en diversas Jornadas y Congresos nacionales e internacionales. Su último libro publicado en 2019 por Amazon es «Sexo, poder, religión y política». jlgarci@telefonica.net. Puedes acceder a los artículos que José Luis García ha publicado para Psiconetwork pinchando sobre su nombre.