Las investigaciones en el campo de la educación y fortalecimiento de los buenos hábitos abundan y desde principios del siglo pasado, desde Watson, continuando con el condicionamiento desarrollado por Skinner, Bandura entre otros.

En este capítulo cierro la serie de propuestas presentadas en las dos entregas anteriores (https://psiconetwork.com/sugerencias-para-mejorar-el-aprendizaje-desde-casa-parte-i/ y https://psiconetwork.com/sugerencias-para-mejorar-el-aprendizaje-desde-casa-parte-ii/), confiando que podamos enfocar la escolarización  en una atención en el fortalecimiento de cualidades psíquicas, rodeadas de bienestar emocional, para de esta manera incrementar la adquisición de conocimientos científicos formales y cundo sea oportuna, y la ansiedad de separación por el temor al contagio se haya superado, los estudiantes sean capaces de aplicar las redes de soporte emocional fortalecidas en casa y el ser humano gregario por naturaleza, se nutra  una vez más de las relaciones sociales entre pares, compañeros y amigos, fuera del círculo familiar donde las circunstancias actuales nos impulsan a desarrollar lo mejor de ser seres humanos.

Recuerde que las enseñanzas en firme siempre parecerán impuestas u obligatorias, sin embargo una vez adquiridas pierden la carga de fuerza y se convierten en hábitos y conductas saludables.

  • Cuando dé una orden, asegúrese de haber previamente enseñado cómo hacerlo y cuáles son los resultados que se esperan.
  • Las tareas de poner la mesa, implican que aprenda a hacer cálculos de relación, asociación según cuantas personas se sienten a la mesa; deberá hacer el cálculo de cuántas cucharas, tenedores y cuchillos, vasos y servilletas, así mismo aprenderá nociones de espacio, lateralidad y lateralización al ubicar los utensilios en cada puesto y en un orden correcto. Cuando llegue el momento será capaz de formarse y tomar distancia sin mayores complicaciones.
  • A esperar no solo se le enseña con palabras o el ejemplo, sino también con acciones que le permiten asimilar y procesar los tiempos de espera, a manejar la frustración o la ansiedad en caso de que sus deseos o gustos pidan ser satisfechos inmediatamente y esto no es sano ni conveniente para la vida.
  • El orden y aseo personal se aprenden al hacerlo de manera natural, cotidiana, así aquello que de pequeño le proporcionó satisfacción y alivio del calor o sudor será un hábito adquirido por bienestar propio y no obligación social.
  • El clima forma parte de la vida, el frío o el calor, la lluvia no son cualidades, son condiciones atmosféricas y no determinan nuestro estado emocional, el cual debe fortalecerse independiente de los estados externos, por tanto, no son feos ni aburridos, u horribles o condicionantes para estar alegres o tristes, enséñele a cantar a la vida, a agradecer cada día.
  • Reconozca, valore y alabe cada éxito o aprendizaje, no acelere los tiempos de aprendizaje, reptar, gatear, caminar, subir las gradas con los dos pies y luego alternando, patear la pelota con una u otra pierna es lo correcto, así va bien, no hay tiempos perfectos, cada niño/a es un mundo.
  • Los apegos a la madre o principal cuidador son fundamentales para confiar en el mundo externo, su ausencia y presencia constante le permiten confiar en que está seguro y así asimila un entorno amigable y beneficioso.
  • Permitirle ser sin compararlo con los hermanos mayores o familiares le da las bases de ser independiente y tener confianza en sí mismo/a.
  • Deseche comentarios referentes a su género que condicionen su desarrollo psico fisiológico, el/ella puede todo aquello en lo que muestren interés y que los progenitores enseñen y liberen de los prejuicios culturales.
  • Adquiera el hábito saludable de usar palabras amorosas, adjetivos positivos, a medida que comprende la importancia de su intervención en el aprendizaje pre escolar de sus hijos, la mente infantil no es capaz de discernir la broma o la doble intención, palabras como tonto/a, lento/a, manos de mantequilla, por ejemplo, son determinantes a la hora de forjar la psique infantil y lo hacen de manera limitante y obstruyen el desarrollo adecuado de un niño sano y feliz.

Conviene reconocer que las limitaciones para ser educadores de nuestros hijos/as no se centra en el teletrabajo, el desconocimiento de pedagogía o la falta de tino para soportar largas jornadas todos juntos en casa, sino muchas veces el malestar o impedimento tienen sus orígenes en vivencias del pasado que afloran de manera inconsciente perturbando los mejores deseos y propósitos de querer hacerlo de la mejor manera, por lo que hoy más que antes es urgente buscar apoyo psicoterapéutico personal si la situación de escolarización en casa nos desborda o hace que la ansiedad y el malestar emocional superen nuestras barreras de contención conocidas.

Estar sano emocionalmente es una opción de vida, el bienestar personal es el mejor camino para superar con éxito esta etapa de vida para todos nosotros desconocida y atemorizante, pero superable y altamente gratificante al sabernos capaces de hacer cosas extraordinarias en lo cotidiano de la vida familiar.